domingo, 3 de mayo de 2015

MÁS ALTO QUE TÚ


Un suave viento mecía la vasta llanura de cultivo. Predominaba el color violeta propio de la planta materia prima para fábrica de perfumes. Allí, dónde las abejas pululaban lanzando al viento su sinfonía que anunciaba una dulce promesa..., allí, cedió Nilina al impulso de su naturaleza..., a su inexperiencia, y perdió su virginidad:

--¡Qué bonitos ojos tienes! Y, ¡Qué boca! Parece una fresa madura, dulce y jugosa--. Éstos, eran los requiebros que salían de boca de Armando, un joven que trabajaba en el equipo de Nilina en los campos de lavanda. 
Un día que Nilina se sentía tan bonita como Armando decía, se dejó probar. 
Armando, cuando acabó su trabajo se marchó, dejando los campos bien fertilizados; se fue con sus semillas a otra parte.

 Ahora, ¡qué problema se le venía encima! No bastaba con que su madre estuviese en cinta a los cuarenta, sino que ella, también lo estaba. Se sentía tan mal que ni comía ni dormía.
Tenía en el recuerdo los consejos de aquella señora que dio las charlas en el Salón de Actos del Ayuntamiento:

El alma es un camino lleno de misterio; luces y sombras, atajos y vericuetos. Se puede transitar consciente o inconscientemente. Si conscientemente, eliges caminos tortuosos, oscuros, sabiendo que lo haces por propia voluntad, escucha a tu conciencia, ésta te dirá: es fácil dar un giro, volver sobre tus pasos y cambiar el rumbo; pero, si te conduce el instinto y te dejas llevar por las influencias externas, morirás sin llegar a conocer los maravillosos espacios que existen dentro de ella. "Reflexiona, medita, 
camina hacia la luz; no te dejes dominar por los instintos"¡Sé dueño de ti mismo!

Resultado de imagen de fotos de campos de lavanda






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