domingo, 15 de octubre de 2023

Moisés encuentra esposa

 


 Moisés anduvo por el inhóspito desierto en busca de tierras habitadas. El hambre y la sed le habían dejado exhausto al abrigo de unos arbustos en tierras de Madián, cerca de un pozo, donde unas pastoras hijas de Jetro, príncipe y sacerdote, fueron a abrevar a su rebaño. Al ver a Moisés medio desvanecido le asistieron dándole agua y pan con queso, favor que pronto pudo corresponder sacándolas de un altercado con otros pastores que las importunaron y les impedían dar de beber a sus ovejas. Jetro llamó a Moisés invitándole a su mesa en agradecimiento y le dio por esposa a Séfora, una de sus hijas, rebaños y una tienda para que iniciaran su vida. 
Pasado algún tiempo, Moisés y Séfora tuvieron dos hijos, Gersón y Eliezer.



miércoles, 5 de julio de 2023

Moisés

 


 Los israelitas en Egipto lo estaban pasando mal, habían llegado a una situación muy penosa al verse avocados a sacrificar a los varones que iban naciendo. 
En la familia de Amram y Jocabed había nacido un hermoso niño, cuya madre urdió una treta para ver de salvar su vida. Lo acomodó en una cestita de mimbres y lo dejó navegando por el río, cerca de donde se bañaba la hermana del faraón con sus esclavas. Una de ellas lo encontró y lo presentó ante la joven dama que decidió adoptarlo y le puso por nombre «Moisés», que significa: «salvado de las aguas».
Moisés fue creciendo con honores de príncipe junto a los hijos del faraón y pronto dedujo su procedencia, ya que fue su verdadera madre la que lo amantó debido a que su hermana María, que vigilaba junto a la cesta, oculta entre los juncos del río, se presentó ante la hermana de faraón recomendando a su madre como «ama de cría».
Y sucedió lo que tenía que suceder: «Moisés presenció el maltrato de un capataz egipcio a un esclavo israelita y con su daga de zafiros lo mató».
El faraón montó en cólera cuando tuvo conocimiento del hecho y ordenó su detención. Moisés se vio obligado a huir al desierto para salvar su vida.  Anduvo perdido sin provisiones y sin montura, caminando y haciendo frente a innumerables peligros que presentaba el inhóspito desierto.      


viernes, 30 de junio de 2023

Muerte de José

 


 José murió a los ciento diez años y su cuerpo fue embalsamado y metido en un sarcófago con honores de gran mandatario. Dejó en su última voluntad que sus huesos fueran llevados a la «Tierra prometida». Después, con el paso del tiempo, el pueblo había crecido tanto y eran tan prósperos, que el nuevo faraón temía a un colectivo que tanto avanzaba con sus propias leyes y su «Dios», dentro del propio Egipto. Comenzó a poner dificultades y a esclavizarlos de manera insidiosa, hasta el punto de hacer matar a los hijos varones que fueran naciendo. 


 

Encuentro de José con su padre

 


 José dejó marchar a sus hermanos. Todos los días vigilaba expectante el camino por donde habían de volver, hasta que por fin un día divisó la comitiva que se acercaba con la familia y su padre al frente. Se adelantó con alborozo a abrazar a su padre que con lágrimas en los ojos le tendía sus brazos. 
Quedaron instalados en un poblado que el faraón había preparado para ellos junto al río Nilo. Allí pudieron desarrollar sus oficios y rendir sus tributos como ciudadanos del país al faraón. Dios les protegía, pues solo a El adoraban y seguían sus mandatos de: « Unión como pueblo, honestidad, humildad y diligencia».
José administraba la economía del faraón de manera fabulosa de manera que se convirtió en el mandatario más rico del mundo. Por todo ello, el faraón respetó a su pueblo que prosperaba y florecía dentro de Egipto sin perder su identidad.



martes, 27 de junio de 2023

Primer encuentro de José con sus hermanos

 


 La época de vacas gordas dieron su abundancia en frutos y rebaños como vaticinara José. La sequía había devastado los territorios conocidos por entonces. Acudían de todas las naciones vecinas a llenar sus alforjas de grano y las arcas del faraón de oro plata y piedras preciosas. 
 Jacob y toda su gente, que también sintieron la hambruna, se vieron obligados a viajar hasta Egipto para proveerse de grano del que todos sabían tenían abundancia en sus múltiples graneros llenos a rebosar. 
Se presentaron al gobernador, el cual, quedó perplejo al reconocer a sus hermanos. Él no fue reconocido por ellos, urdió  una treta para castigarlos antes de darse a reconocer: ordenó a un sirviente esconder una copa de oro en el saco de uno de ellos para después acusarlo de robar las pertenencias del faraón e imponer el castigo de quedar preso en Egipto hasta que trajesen a su hermano menor a su presencia. 
Los hermanos de José estaban anonadados, no entendían lo sucedido y se lamentaban afligidos del hecho de que su padre nunca se separaba de su hermano Benjamín desde que perdiera a su otro hijo José. Pedían clemencia, su arrepentimiento por el daño causado a José se puso de manifiesto y fue entonces que José se dio a conocer:
—Dejar de lamentar la perdida de vuestro hermano ya que lo tenéis ante vosotros, este que os habla es José, vuestro hermano. Cayeron de rodillas avergonzados y pedían perdón. 
—Levantaos—les dijo con los brazos tendidos hacía ellos—Dios se sirvió de aquel acontecimiento para traerme hasta aquí. Hace tiempo que os perdoné y El me sostiene y me guía. Volver a casa de vuestro padre, darle la buena nueva de que su hijo vive, y venir todos a vivir aquí, se presentan años de mucha dureza para sobrevivir, estaréis a salvo con la venía del faraón que tiene preparado un territorio en el que podréis instalaros.  

De preso a primer ministro

 


 
El faraón recibió a José intrigado y expectante, era algo espectacular 
conocer a persona con privilegios tan inusuales como descifrar el significado de los sueños. Cuando le tuvo ante sí quedó admirado de su apostura, hizo el relato de sus sueños con todo lujo de detalles y quedó a la espera de que José saliera de sus reflexiones y emitiera su veredicto.
 José, después de orar recibió el mensaje claro y bien detallado de lo que se avecinaba y así lo expuso: 
—Señor, se avecinan tiempos difíciles si no se sabe aprovechar la época de bonanza para paliar la época de carestía. Las siete vacas gordas significa siete años de abundancia en cosechas y las vacas flacas siete años de sequía, así también, Dios reafirma sus planes con las gavillas del trigo. Es aconsejable dar comienzo sin tardanza a almacenar adecuadamente lo sobrante y racionar los abastecimientos para no caer en el despilfarro motivado por el exceso.
El faraón quedó atónito. Nunca antes había tenido un consejero con aquella clarividencia y acierto en sus proposiciones. Mandó subir a José a su altura y estrechando su mano en señal de aceptación se expresó de esta manera:
—He quedado totalmente satisfecho con tu propuesta, y como nadie será tan adecuado como tú para llevar la empresa a feliz término, te nombro desde este mismo instante primer ministro y nadie habrá por encima de ti nada más que  yo cuando esté sentado en mi trono. Toma las medidas oportunas en todos mis dominios, para ello te entrego mi anillo que te abrirá todas las puertas de mis ciudades.
Y subió José al escalafón que Dios tenía preparado para él. 


lunes, 26 de junio de 2023

José va de la cárcel a la corte del faraón

 



 Pasado algún tiempo seguía José en prisión como alcaide, dado su talento para dirigir a la masa fue propuesto para el cargo.
El copero del faraón, al que predijo lo que vaticinaba su sueño, servía en la corte. Por aquellos días el faraón andaba obsesionado con unos sueños inquietantes que había tenido: siete vacas gordas y lustrosas pactaban frente a él a la orilla del río. De pronto, siete vacas muy flacas salían y devoraban a las siete vacas gordas, pero seguían tan huesudas y famélicas como antes. Otro sueño se componía de gavillas de trigo, también eran siete, hermosas y muy granadas, y otras siete muy vacías de fruto las devoraban. El faraón convocó a los sabios y doctores para que interpretaran sus sueños, pero ninguno acertaba a decir algo que convenciese al faraón. Y fue entonces que el copero se acordó de José, que con tanto acierto predijo el significado de los sueños. Lo puso en conocimiento del faraón, y este dispuso que lo trajesen a su presencia de inmediato. 
José cambió su atuendo y se afeitó la barba antes de presentarse al faraón.
    

MAMÁ OSA PERIPITOSA

En la casita del bosque todo iba bien. Las gallinas ponían sus huevos en una cesta y mamá osa los llevaba al mercado. Sería bonito pensar q...