martes, 27 de junio de 2017

DAR AMOR PARA RECIBIR AMOR

Hasta llegar a nuestra última hora, demos amor para recibir amor.


Resultado de imagen de fotos de luna llenaLa luna, en enero, es un espejo que refleja una luz “blanco de nieve” que acentúa la sensación de frío del gélido aliento de las estrellas. En el límpido firmamento, tachonado de incontables puntos luminosos, se expande y difumina la lechosa Vía Láctea, que parece querer cubrir a la luna con su manto en la fría noche de invierno. Ella, la luna, con su sonrisa eterna, da forma a la inexpresiva aceptación de lo inevitable y aconseja aparentar que pase lo que pase, sonreímos... Ella siempre sonríe. No importa el tiritar por el desamor, la soledad, el abandono de los que amas..., nada importa. Lo mejor es sonreír y dar amor, aparentar y reflejar el blanco impoluto de un alma pura para que nuestra alma helada no contagie al compañero del gélido aliento de las estrellas. Sonreír y caminar con paso seguro hacia nuestra última residencia sin escuchar los maullidos del gato que busca en la noche lo que todos buscamos... ¡Amor! Ese gato tan negro que simboliza lo más oscuro, el lugar donde no llegan los rayos de plata de la inexpresiva luna, esa que sonríe pase lo que pase y continua imperturbable quizá caminando hacia su última hora al igual que todo lo creado. Tampoco ella recibe de su amado sol más que un helado reflejo... ¡Y siempre sonríe!    

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