domingo, 3 de abril de 2016

OPTIMISMO INSÓLITO

Tenía la dificultad de no poder hablar. Sus oídos funcionaban con precisión absoluta, y a pesar de ello, no era capaz de pronunciar palabra. En contraposición al hecho, sabía y comprendía cualquier idioma que ser humano pronunciara en su presencia.
Por esta razón era requerida para interpretar y dar solución en cualquier situación que se presentase y en lugares inverosímiles pues su fama se extendía por el mundo entero.

 Había problema para sus traslados, pues tenía una clavícula de titanio. Se la implantaron por sufrir necrosis en una de sus partes. Cuando en los aeropuertos sufría el chequeo impuesto por los acontecimientos que todos sabemos, saltaban las alarmas de manera estrepitosa. Siempre tenía que llevar su historial clínico preparado y un interprete de la lengua por signos.

Una mañana despertó con una sensación extraña. Se levantó de la cama, abrió la ventana, y lanzó al viento un grito que poco a poco fue hilvanando las notas de una obertura de la Traviata. Su voz se oyó a kilómetros de distancia. Era tan genial y maravillosa que los transeúntes se agolpaban bajo su ventana para escuchar aquel prodigio de la naturaleza.
No lejos de allí,  una reunión de jóvenes que, como era su costumbre todo lo celebraban, oyeron la portentosa voz. Quedaron alucinando. Corrieron la noticia. Mandaron los whatsApp a todos sus grupos. Pronto se llenó la plaza de gente que quería escuchar los cantos de Manolita, pero ésta, cerró la ventana y se ocultó del tumulto. Seguía sin poder hablar.

Pronto supo Manolita que si quería comunicarse con los demás lo había de hacer cantando. La peculiaridad del hecho se divulgó a través de lo ancho y largo de nuestro globalizado planeta.
Lo más sorprendente fue que Manolita cantaba en cualquier idioma que se propusiera hacerlo. Le llegaron contratos para visitar los teatros más importantes del mundo civilizado. 

 Le hacían improvisadas revisiones para saber si era de nuestro planeta. Tenían una cierta sospecha de que fuera extraterrestre. La clavícula implantada sumía a todos en la incertidumbre. No tenían conciencia exacta de que el metal utilizado con sus métodos y sus sistemas, fuesen compatibles con lo que aquí se conocía. 
El único medio de saberlo era extirparlo, extraerlo para analizarlo. 

La pobre Manolita cantaba y cantaba sus protestas, pero sólo conseguía que los aplausos durasen cada vez mayor cantidad de minutos. Por fin tomó la determinación de cantar sólo flamenco. En principio no se le daba bien; pero según fue practicando dominaba la especialidad con tal gracia y arte, que los aplausos duraban horas.

Resultado de imagen de fotos de personas que cantanDejó el flamenco y se dedicó al Rok duro. Ella quería ser escuchada en sus protestas por lo mal que entendían sus razones; pero sólo conseguía éxito tras éxito. 

--¡No cabe duda! ¡Es extraterrestre! --, decían los sabios eruditos en materias de extraña índole. 
¿Será una emisaria que nos trae la solución a los problemas que padece la humanidad?

 Si nadie habla, y todos cantan sus ideas, sus noticias, ya no será tan penoso ver los telediarios. 

Si los políticos cantaran sus intenciones... Tal vez sean poseedores de voces prodigiosas y ninguno lo sepa. Nos taladran los oídos con palabras que quizás si las cantaran producirían diferentes resultados. 
--¡Canten, señores, canten! ¿Será éste el mensaje del más allá?        

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