jueves, 12 de marzo de 2015

CAMINA

Camina, analiza, piensa. ¿Quién será más feliz, el que todo lo medita, o el que vive el momento sin pensar? Es difícil vivir con la percepción del bien y del mal, de todo, caminando en la cuerda floja, haciendo equilibrios entre la ingenuidad y lo perverso allá abajo, esperando tu caída para hundirte en el barro de la inmundicia al menor descuido. Lo peor es el miedo a que será el hermano quien te hunda si no lo haces tú. 

Éstos eran los pensamientos de Juanira. Paseaba una mañana nublada y  triste. La melancolía había hecho mella en su ánimo, proclive a la tristeza y el desánimo. Escuchaba el croar de las ranas en la charca sucia, cenagosa del estanque del jardín, sumido en la soledad y la espesa niebla. 

Había nacido con facultades extrañas. Presentía los sentimientos y los pensamientos de cualquiera que tratara con ella. Su imaginación se torturaba con la visión de los malos augurios, sin poder evitarlos.
De vez en cuando, cuando se sentía en presencia de un ser superior, su alma respiraba la paz y el amor que le ayudaba a llevar adelante su caminar por la vida. Oía una voz que le decía:
 --¡Sigue, camina! Yo soy la luz y la vida. Habito en los corazones. Búscame, quien me busca allí, me encuentra.     
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario