Del monte bajaban voces extrañas.
Todos se preguntaban de dónde procedían.
Al rayar el alba, lucían antorchas encendidas.
Iluminaban en la lejanía el crepúsculo matutino.
No son tiempos de misterio...
¡Todo queda al aire, al descubierto!
Nadie cree en brujas... En fantasmas..., en encantamientos.
¡Las voces hablaban en danzas diabólicas..., en aquelarres!
Aullidos de lobos matizaban el misterio.
¿Qué pasa en el monte?
¡Lloran las copas de los cipreses gotas de negras escarchas!
Las luces difusas enmarcan figuras de monstruos y de dragones.
¡No te aterrorices mi niño del alma!
Los miedos sólo deben sentirlos los sucios de corazón.
El misterio ya no es misterio cuando el sol sale.
Las brujas se esconden cuando...
se abren tus ojos iluminando los continentes...,
¡que cada día se hacen más pequeños!
Tu sonrisa es mi sonrisa,
...¡Tu amor es mi amor!
Tus manos abiertas refrescan mi alma,
...¡Son las que me sujetan y me sostienen!
Nubes blancas adornan el cielo dónde tú vives.
¿Lanzamos al viento llantos...,
...o risas de ángeles que bailan danzas con notas del amor eterno?
Se enredaron los velos en los bucles de tu pelo.
Rasgaron sus vestiduras, aquellos que te quisieron.
Hay temor en las mentes de aquellos que ni ven ni sienten...
Eres llama de fuego que nunca se consume.
Se oye tu luz que se expande hasta los últimos confines.
¡Llena de paz las almas, de sabiduría a los necios...Y de caridad a los ladrones!
Deja para mí tus manos abiertas.
Hoy es un día especial, pues se hace realidad algo que es importante para mí. Desde siempre supe que los últimos años de mi vida los pasaría escribiendo, pero nunca imaginé que sería de esta forma.
lunes, 6 de julio de 2015
miércoles, 24 de junio de 2015
LENTO CAMINAR
Pasito a pasito lento,
se iba alejando su silueta en la lejanía.
No decía adiós,
ni lloraba, ni gemía.
No quedaba llanto que enturbiara su mirada
que ya se habían encargado los años
de empañar sus cristalinos y
descoyuntar sus huesos.
¡Qué pena! Se decía.
Ya no puedo con el yunque y el martillo.
Mejor será que me aleje.
Caminaré por la orilla.
Buscaré la sombra de los árboles
y no estorbaré al transeúnte
que más que andar corre
y se afana por la senda;
para unos, ancha y suave,
como piel de doncella
por la que las ansias del mancebo resbalan;
para otros, áspera y estrecha,
como madrastra mala
que mira y nove
la indefensión de la tierna infancia.
No hay lágrimas para llorar,
no hay risas para regalar,
solo un lento caminar
buscando la sombra del árbol del camino.
domingo, 21 de junio de 2015
SUPERPODERES
Truenos y relámpagos, negros nubarrones. Ese, era el panorama que encontró Felisa en su pueblo el día de su nacimiento. Niña con superpoderes, lo tenía grabado en su memoria tal como lo oyera cuando salió del útero materno.
--¿A qué mundo me han traído? --Se dijo para sí. No quiso pronunciar palabra, consciente del impacto que ello causaría en aquellas mentes primarias que la rodeaban llenas de regocijo al verla completita y sana, sin ninguna anomalía aparente. Gritaban al verla con sus ojitos abiertos, redondos como avellanas, que todo lo miraban y todo lo entendían.
--¡No habla, porque no quiere! --Decía su abuela materna que fue la que la tomó en sus brazos nada más salir, toda redondita, como una bolita de sebo.
--¡Y, no ando, porque..., tampoco quiero! --Pensaba para sus adentros Felisa, que se dedicaba a pasar revista a todos los presentes en el acto del parto de su madre.
Se desarrolló éste en el lecho conyugal de sus padres, ya que Felisa no dio tiempo a traslado alguno a parte alguna. Dijo:
--¡Quiero salir!... --Y, salió.
Ella, en brazos de su abuela, la miraba y decía:
--¡Ésta, es..., la que manda en casa de mis padres!
--¡Ésta, es..., la que manda en casa de mis padres!
Luego, viendo a su madre tendida y de piernas abiertas, pensó:
--¡Ésta, es..., la que manda en mi padre.
--¡Ésta, es..., la que manda en mi padre.
Después, posó la mirada en la sombra que había al fondo..., ¿Qué vio? ...vio a un muchachote, fornido y bronceado por el sol.
--Éste..., --Y sintió gran ternura al contemplarle tembloroso y emocionado, como el pintor que acaba de pintar su primer cuadro y queda extasiado al contemplar su obra terminada...,
--Éste..., es..., ¡el que obedece a las dos!
--Éste..., --Y sintió gran ternura al contemplarle tembloroso y emocionado, como el pintor que acaba de pintar su primer cuadro y queda extasiado al contemplar su obra terminada...,
--Éste..., es..., ¡el que obedece a las dos!
jueves, 18 de junio de 2015
YO BIEN QUISIERA
--¡Yo bien quisiera! ¡Pero no puedo!... ¡Si. ya sé! Cierto famoso autor dijo: "He cometido el pecado mayor que un hombre puede cometer, no he sido feliz". Según tú, todo miembro de la especie humana, bien sea hombre o mujer..., o viceversa, nace con el deber ineludible de ser feliz. Te puedo asegurar que es harto difícil. Se nace para ser feliz..., o para no serlo.
-- Nada tiene que ver que la vida te sea ingrata, que las penurias se ceben contigo y te machaquen, te den golpes por doquier, si tú has nacido para ser feliz, lo eres..., siempre surge el madero al que asirse en medio del naufragio.
--¡No me vengas con esas, Timoteo!-- ¿Es que crees en la fuerza del destino? ¿Acaso piensas que el ser humano nace sujeto a un patrón prediseñado? ¡No hombre no! Nosotros, lo vamos haciendo con el acierto o desacierto de las decisiones que tomamos en los momentos cruciales de nuestras vidas.
Yo he conocido a gente feliz en situaciones adversas.
--¡Dime la fórmula, que la voy a poner en marcha!
-- Nada tiene que ver que la vida te sea ingrata, que las penurias se ceben contigo y te machaquen, te den golpes por doquier, si tú has nacido para ser feliz, lo eres..., siempre surge el madero al que asirse en medio del naufragio.
--¡No me vengas con esas, Timoteo!-- ¿Es que crees en la fuerza del destino? ¿Acaso piensas que el ser humano nace sujeto a un patrón prediseñado? ¡No hombre no! Nosotros, lo vamos haciendo con el acierto o desacierto de las decisiones que tomamos en los momentos cruciales de nuestras vidas.
Yo he conocido a gente feliz en situaciones adversas.
--¡Dime la fórmula, que la voy a poner en marcha!
SOY ANDRA
Toda la casa olía a humo. Los
perros ladraban de una manera inquietante, como si quisieran avisar de un
peligro certero. El visitante, sin dar muestra de inquietud alguna, seguía
repasando con insolente insistencia la anatomía de Andra. Ella, era consciente
de ir adecuadamente vestida, pero la mirada de aquel intruso le hacía sentir
como si fuese desnuda.
No pudo calcular el tiempo que pasaron en aquella
embarazosa situación: él, mirando, ella, aguantando los deseos de gritar con
todas sus fuerzas y salir corriendo, pero el sentido común, del que andaba bien
dotada, le decía que aguantase, porque aquella situación no tenía
más remedio que acabar en cuestión de segundos, ya que hasta sus oídos había
llegado el peculiar chasquido que producían los pasos de Fredi al pisar las
gravillas de la entrada.
Se mantuvo expectante. Veía que aquel bribón, estaba
por lanzarse sobre ella. Sólo pensarlo le ponía los bellos de punta; estaba
preparada para soltarle un fuerte puntapié en la parte más sensible del género
masculino.
--¡No vivas sola en ese caserón solitario! –Le había dicho su
madre.
Ella, que siempre había hecho gala de ser una obcecada, se sentía capaz de todo. Hizo caso omiso a las recomendaciones de su madre; se había empeñado en habitar la casa que la tía abuela Gertru le había dejado en herencia.
Ella, que siempre había hecho gala de ser una obcecada, se sentía capaz de todo. Hizo caso omiso a las recomendaciones de su madre; se había empeñado en habitar la casa que la tía abuela Gertru le había dejado en herencia.
Se hallaba ésta en un paraje solitario en la
vaguada de un monte. Estaba edificada sobre el curso de un pequeño torrente
sobre el cual hacía puente pasando éste justo por debajo. La casa se abastecía
de sus aguas. Había de servirse de una polea que hacía subir y bajar el cubo,
según estuviese vacío o lleno.
El caserío no quedaba muy lejos. Las gentes
sencillas y de muy sanas costumbres eran acogedoras. Andra acababa de sufrir
la ruptura de su relación con Pablo. Había sido muy frustrante. Después de seis
años juntos, apoyándole para que terminase la Carrera de Derecho, un día le
encontró con su amiga Mega, en su propia cama.
Esta situación, le había llevado
a querer ir a vivir por un tiempo a su casa heredada en el campo. Ahora, se
hallaba en la embarazosa situación de un asalto. No comprendía, cómo aquel
delincuente había podido evadir la vigilancia de “Deco” y “Tala”, sus dos perros
dobermann.
El individuo en cuestión, era
un gañán del que no sería fácil deshacerse ni plantarle cara. Con la rapidez
del relámpago cambió por completo su actitud agresiva y asustada por la más
sensual de las sonrisas. De modo sumamente provocativo, subió los brazos
soltando el lazo que sujetaba su vestido al cuello. Éste, resbaló yendo a parar
a sus pies, dejando libre su figura de escultura griega. Desató
la cinta que sujetaba su melena impresionante. La meció sonriendo al
indeseable y se le fue acercando provocativa.
La respuesta no se hizo esperar:
el gañán hizo ademán de abalanzarse, momento que aprovechó Andra para meter la rodilla
en su entrepierna y los dedos índice y corazón de su mano derecha se clavaron
con fuerza en los ojos del maleante que cayó dando gritos de dolor.
Acto
seguido apareció Fredi, el joven médico que pasaba consulta en la aldea con el
que había entablado amistad:
--¿Qué es esto?--dijo Fredi, y, de modo instintivo, golpeó al maleante en la cabeza con un bastón que había en el paragüero, dejándolo inconsciente.
Andra se apresuró a vestirse,
ruborizada y nerviosa. En pocas palabras explicó lo sucedido.
Con una cuerda
ataron al delincuente, que recuperó la consciencia dando gritos y soltando
improperios a diestro y siniestro.
--Ya ves, Andra, aquí corres peligro. --Le dijo Fredi tratando de aconsejarle que se fuera a la ciudad.
--¡Ni cien gañanes que se me pongan delante me van a impedir que haga aquello que a mí me plazca.
"Y, colorin colorado, este cuento se ha acabado"
viernes, 5 de junio de 2015
MI MÚSICA
¡Yo crearé para tí el más bello cuento de amor del mundo! Te hará sentir el vuelo de mil mariposas juntas. Beber del agua que destilan los helechos en amaneceres matizados de todos los colores. Después surcarás las olas de un mar azul intenso. Arribarás a rocas rosadas de playas blancas. Allí estaré yo esperando tu figura. Sirena de aguas profundas, te llevaré a mi castillo de corales y puertas abiertas. Escucharás mi música inédita creada sólo para tí:
¡Ya nunca querrás volver!
¡Ya nunca querrás volver!
lunes, 1 de junio de 2015
TODOS ME HABÉIS DE AMAR
¡Todos me habéis de amar! Porque yo a todos amo. Dejar las indolencias, es tiempo de trabajo intenso.

Alzaré un día el vuelo, igual que la golondrina. Rauda hacia las estrellas... En ellas encontraré otra luz, otro suelo.
Será un día memorable, el día de mis memorias. A todos contaré: todos me amaron y a todos amé. Tú, serás mi luz y yo tu sombra, igual que aquí.
Alzaré un día el vuelo, igual que la golondrina. Rauda hacia las estrellas... En ellas encontraré otra luz, otro suelo.
Será un día memorable, el día de mis memorias. A todos contaré: todos me amaron y a todos amé. Tú, serás mi luz y yo tu sombra, igual que aquí.
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