viernes, 10 de enero de 2014

EN LAS GALAXIAS REMOTAS

En las galaxias remotas recién descubiertas, en un planeta llamado Aiterr, dos monstruitos jugaban a ser traviesos. No necesitaban herramientas, pues sus dientes largos y flexibles podían convertirlos a placer en cualquier cosa que les gustase. Cuando reían, formaban tal ventolera que, a cien metros a la redonda, todo salía disparado hacia el espacio estelar.

Tenían un primo, se las daba de sabiondo, que no estaba de acuerdo con su proceder. En su naturaleza extraterrestre tenían  un saquito  en forma de mochila donde podían guardar cualquier cosa que les gustase. Llamaron al primo con la escusa de jugar, le pusieron en un meteorito y... ¡se dieron una fuerte carcajada! Salió el meteorito disparado y fue a caer en el Mar del Caribe.

Margarita, una niña rubia, de ojos azules como el mar, lo vio caer. Iba de viaje por el mar con los niños del colegio. Nadie le creía, como siempre estaba contando fantasías,  pensaban que era una más.
Anduvo muchos días de polizón el monstruito sabiondo. Quedó prendado de la niña, la puso en su mochila, con sus dientes mágicos hizo una nave espacial y marchó al espacio estelar por  la misma ruta  por la que había venido. Ya en su planeta, marchaba con la niña a cuestas como si tal cosa. Un día los primos traviesos, haciéndole cosquillas, la descubrieron. Le decían:
-Saca la mano por esta ventana y dinos cómo te llamas.
-¡Me llamo Margarita!
Las palabras terrestres de Margarita hicieron fusión con los elementos extraterrestres de Aiterr y pronto se vieron rodeados de un campo de margaritas. La niña ni se asombró. 
-¡Dejadme salir!-
-No, dinos lo que quieras. Saca la mano por la ventana. Pronto partirás para tu lugar de origen.
-¡Habla, dinos cosas de tu planeta! 
La niña, no sabiendo qué decir, buscó palabras bonitas: amor, ilusión, fantasía, alegría, éxtasis, cielo, mar...
Pronto el  planeta Aiterr era  como a nosotros nos gustaría que fuera el nuestro, pues aunque también dijo maldad, penas, sufrir, lo dijo muy bajito y no se fusionaron. 
Los monstruitos  seguían  jugando, la sacaron y, con una carcajada, la pusieron en órbita. Por cosas de la casualidad cayó  en el barco. Nadie la había echado de menos, pues el paso del tiempo no es el mismo en los planetas.

No lo contó a nadie, estaba convencida de que pensarían  que era otra de sus fantasías. . 

lunes, 6 de enero de 2014

LA CASA DE LA BRUJA

Las veletas de sus torres sobresalían por encima del bosque de eucaliptos que la circundaban. No era extraño verla rodeada de una niebla misteriosa, tan misteriosa como la señora que la habitaba . De aspecto ausente, nadie la había visto jamás sonreír.
Los niños temían el momento de pasar por allí a la vuelta del colegio; dos enormes perros guardaban la puerta de la verja que rodeaba el recinto.
- Parece una bruja -decían.
En Semana Santa, vestida de negro, con mantilla y peineta, caminaba detrás del Cristo Crucificado que  ella había regalado al pueblo.
Se decía que era muy rica. Anécdotas de los lugareños decían que comía en restaurantes y compraba en tiendas en las que, al pagar, se enteraba de que eran suyas.
Un algo misterioso la envolvía. Nadie sabía el porqué.
Unos decían que un desengaño amoroso la había dejado insensible, otros, que su carácter era agrio y solitario. No tenía buenas vibraciones para la vida social.
Sucedió que, un día, una tormenta fuera de lo común hizo desbordar el río, el desastre fue tremendo, hasta el colegio se derrumbó. 
Quedaron sin casa y murieron muchas personas. Lamentos, llantos, todo un clamor de sufrimientos tenían al pueblo entero de luto.
La "Señora de la Triste Figura" recogió sus perros, abrió la puerta de su verja, y en un acto de humanidad, acogió en su mansión a todos los sin techo. Sus bondades salieron a la luz pública. A nadie le faltó de nada y el colegio fue rápidamente reconstruido.
Todos la adoraban y llenaban de atenciones. Ella seguía sin sonreír.  

¡UNA PARÁLISIS FACIAL SE LO IMPEDÍA!...     

sábado, 4 de enero de 2014

UNA VOZ EN LA NOCHE

En la noche oscura, cuando todos dormían,como si del fondo de la tierra saliera, se  oyó   una voz que decía:
¡Tengo mucho amor para dar! ¿Alguien lo quiere?
El pueblo entero oyó esas voces.Todos se levantaron asustados. Cosas extrañas estaban pasando; unas luces misteriosas salían de la fuente de la plaza.
Atemorizados, se abrazaban unos con otros....esa noche nadie durmió.
Durante varios días, no podían olvidar el incidente. Cuando ya todos se habían tranquilizado, volvió a suceder; pero esta vez la voz decía :
¡"El que persigue un sueño, al final lo consigue"!
Todos volvieron a salir a la calle...y...¡Sorprendente! Las estrellas bailaban al son de una música celestial. El cielo tenía los colores del arco iris; mariposas gigantes batían sus alas y un letrero luminoso gritaba:
¡"Un sueño de amor para mis niños, todos los niños del mundo son hijos míos"!
Todos se tranquilizaron, porque estas cosas en el mundo, son normales; lo que sucede es que...
"No las vemos todos al mismo tiempo"

viernes, 3 de enero de 2014

LA CUEVA DE LA SERPIENTE

Los coches circulaban con normalidad por la autovía. Algunos traspasaban los límites de velocidad; no eran muchos, pero nuestros niños se distraían llevando la cuenta.
Viajaban de acampada  a Cazorla, la ilusión estaba a los límites de la explosión. Antes de llegar estaba previsto  hacer una visita a unos amigos de papá.
Salieron de la autovía y cogieron una carretera comarcal.
  A la vista de una bonita cascada, se detuvieron a descansar y comer algo.
 Una nube de mariposas revoloteaba por los arbusto floridos que bordeaban el riachuelo que nacía del remanso.
 El coche quedaba a unos docientos metros, era obligatorio dejarlo a la entrada.

Comían sus bocadillos tan contentos, cuando de improviso,  una  tormenta repentina y brutal, les sorprendió dejando caer agua a raudales.
 Papá cogió a la pequeña sobre sus espaldas y corrieron  a refugiarse a una cueva que vieron al paso. La tormenta no cesaba.  por la ladera de los montes bajaban torrentes que junto con la crecida del riachuelo  anegaron de tal forma el entorno, que se vieron obligados a adentrase en la cueva.Los padres intentaban tranquilizar a los niños contándoles anécdotas de cuando ellos eran pequeños. 
Distraídos no advirtieron dos puntos brillantes que se movían al fondo. 

  
-¡Mira, papá! ¿ Qué es aquello?
 El hombre, preparado para ejercer  su cometido de padre, pronto se hizo cargo de la situación, y con toda calma dijo:
- No temáis. Es una serpiente. En esta época del año se encuentra en hibernación. Aunque quiera atacarnos, no podrá, necesita la energía del sol del verano.
-¿ No morirá de hambre? 
-Hasta nueve meses,pueden pasar sin comer.
-¡Niños, la tormenta ha pasado, marchemos!       

jueves, 2 de enero de 2014

EL ALQUIMISTA

Fray Leoncio, andaba iluminado por la gracia Divina. Esto pensaba el resto de los hermanos, que, como no estaba permitido sentir envidia, admiraban sus muchas virtudes.




En las soledades donde se hallaba ubicado el convento la supervivencia era muy dura. Lejos de la civilización, perdido entre montes casi yermos, habitaban un grupo de hombres que habían decidido vivir sólo para el espíritu .
En el pico más alto de aquellos montes anidaban las águilas. Sus siluetas planeando por las alturas era algo muy común por aquellos lares.
El hermano fray Leoncio estaba al mando de la comunidad.
Como el hombre dispone, además de espíritu, de un cuerpo articulado y preparado para hacer infinidad de cosas, excavaron un túnel que conducía a unas vaguadas donde tenían su huerta. Rezaban recolectando los frutos de sus algarrobos, almendros, olivos e higueras. Los cantos gregorianos se hacían eco entre los montes; sólo los escuchaban las águilas Dios y ellos.

Gustaba fray Leoncio de subir al pico de las águilas; desde aquella altura hablaba mejor con Dios.    
Un día sintió la imperiosa necesidad de subir al monte. Después de los rezos matutinos,cruzó el túnel y subió a cumplir con la llamada del Señor.
Monte arriba, algo extraño le llenó de estupor y desasosiego; el llanto de un niño venía de lo alto; alzó la vista al cielo y, un águila planeaba con un niño entre sus garras.
Rezaba para que Dios le permitiera llegar a tiempo. Cuando el águila depositaba al niño en el nido, fray Leoncio se hizo con él. Tuvo que habérselas con ella, pero él  poseía algo que el águila nunca tendría, y ganó la batalla.

Sobra decir el impacto que causó ver llegar al fraile con un niño de tres años. Hubo consenso y el niño estaba predestinado, según ellos, a vivir y ser educado en el convento, y allí se quedó.
Los frailes, entre ellos, sólo hablaban lo estrictamente necesario, las reglas lo prohibían; para el niño no habían reglas, todos estaban atentos a su cuidado y educación.
  
Creció entre tinteros, manuscritos, pero sobre todo, entre los tubos y alambiques que usaba fray Leoncio  para sus ensayos de alquimia.
  Sus conocimientos eran vastos. Guardaba un secreto celosamente.
 Fray Leoncio ya acusaba el paso de los años; sus achaques le tenían muchas veces apartado de sus deberes y sus rezos.

Un día en la comida todos notaron cierto sabor extraño; nadie hizo ningún comentario. Al día siguiente, cuando todos se reunieron para maitines la alarma fue general. Todos habían rejuvenecido de un modo brutal. Alguien había descubierto la formula de la eterna juventud.

martes, 31 de diciembre de 2013

ADIOS

Érase un vez, un anciano que veía sus horas contadas. En sus ojos cansados brillaba una luz de esperanza. El moría al tiempo que un hijo nacía. Ocuparía su lugar como venía sucediendo desde hace muchísimo tiempo. Tendría que soportar las vicisitudes del invierno, con sus ventiscas y sus nieves, a la inestable primavera, al tórrido verano, que a veces se hace insoportable, al lánguido otoño, que de triste se pasa a agorero.
- Ahí te dejo mi herencia, hijo mío. Que no se
 cumpla el dicho : "Otro vendrá, que bueno me hará"

lunes, 30 de diciembre de 2013

ME GUSTA EL MAR

-Me gusta el mar, el sol, los montes, las flores....-
Los pensamientos de Sara siempre estaban por las nubes. Trataba de ocultarlo a toda costa, era una romántica empedernida; en su entorno no se usaba serlo. Siempre tenía un amor platónico al que  escribía poemas que luego se apresuraba a romper por si alguien los leía; la pobre chica era como una margarita nacida en un estercolero. Soñaba con ser pianista. Esto también era raro, ¡pianista nada menos! Esta chica es más sosa que un pan sin sal, decían sus familiares que la veían emocionarse oyendo a Chopin, Lizt, y a todos los grandes de la música clásica de todos los tiempos. 
Se sentía extraña y también trataba de ocultarlo. ¿Seré yo normal, o tendré alguna tara psicológica? 

Las dudas, las desdichas, la soledad  de sentirse diferente le hicieron reflexionar. 

-He de vivir de acuerdo conmigo misma. Ser feliz como soy, amar del modo que sé hacerlo. Disfrutar del sol, de las flores, y de la vida a mi manera. ¡Todo lo bueno de la vida, para mí!  

Y..., se sintió contemplada desde lo alto. 

-¡Nunca más, sola!

MAMÁ OSA PERIPITOSA

En la casita del bosque todo iba bien. Las gallinas ponían sus huevos en una cesta y mamá osa los llevaba al mercado. Sería bonito pensar q...