En todas las circunstancias que se dan en el devenir de nuestra vida diaria se concentran todas las fuerzas del Universo, dotando a éstas de multitud de facetas, todas ellas son unilaterales vinculadas y expuestas para nuestra libre elección. De todas ellas penden los hilos que irán forjando nuestra personalidad y nuestro futuro, según nuestra propia decisión.
Hoy es un día especial, pues se hace realidad algo que es importante para mí. Desde siempre supe que los últimos años de mi vida los pasaría escribiendo, pero nunca imaginé que sería de esta forma.
jueves, 16 de julio de 2015
. FILOSOFAR
En todas las circunstancias que se dan en el devenir de nuestra vida diaria se concentran todas las fuerzas del Universo, dotando a éstas de multitud de facetas, todas ellas son unilaterales vinculadas y expuestas para nuestra libre elección. De todas ellas penden los hilos que irán forjando nuestra personalidad y nuestro futuro, según nuestra propia decisión.
martes, 14 de julio de 2015
FLORES SOBRE LA TUMBA
Toda la casa olía a humo. Los
perros ladraban de una manera inquietante, como si quisieran avisar de un
peligro certero. El visitante, sin dar muestra de inquietud alguna, seguía
repasando con insolente insistencia la anatomía de Andra. Ella, era consciente
de ir adecuadamente vestida, pero la mirada de aquel intruso la hacía sentir
como si fuese desnuda. No pudo calcular el tiempo que pasaron en aquella
embarazosa situación: él, mirando, ella, aguantando los deseos de gritar con
todas sus fuerzas y salir corriendo; pero el sentido común, del que andaba bien
dotada, le decía que aguantase, porque aquella situación no tenía
más remedio que acabar en cuestión de segundos pues hasta sus oídos había
llegado el peculiar chasquido que producían los pasos de Veri al pisar las
gravillas de la entrada. Se mantuvo expectante. Veía que aquel bribón estaba
por lanzarse sobre ella. Sólo pensarlo le ponía los bellos de punta; estaba
preparada para soltarle un fuerte puntapié en la parte más sensible del género
masculino.
Ella, que siempre había hecho gala de ser una obcecada, se sentía capaz de todo. Hizo caso omiso a sus recomendaciones; se había empeñado en habitar la casa que la tía abuela Gertru le había dejado en herencia. Se hallaba ésta en un paraje solitario en la vaguada de un monte. Estaba edificada sobre el curso de un pequeño torrente sobre el cual hacía puente pasando éste justo por debajo. La casa se abastecía de sus aguas. Había de servirse de una polea que hacía subir y bajar el cubo, según estuviese vacío o lleno. El caserío no quedaba muy lejos. Las gentes sencillas y de muy sanas costumbres eran acogedoras. Andra acababa de sufrir la ruptura de su relación con Fredi. Había sido muy frustrante. Después de seis años juntos, apoyándole para que terminase la carrera de Derecho, un día lo encontró con su amiga Mega, en su propia cama. Esta situación, le había llevado a querer ir a vivir por un tiempo a su casa heredada en el campo.
Ahora, se
hallaba en la embarazosa situación de un asalto. No comprendía cómo aquel
delincuente había podido evadir la vigilancia de “Deco” y “Tala” sus dos perros
dobermam.
El individuo en cuestión, era
un gañán del que no sería fácil deshacerse ni plantarle cara. Con la rapidez
del relámpago, Andra, cambió por completo su actitud agresiva y asustada, por la más
sensual de las sonrisas, y, de modo sumamente provocativo, subió los brazos
soltando el lazo que sujetaba su vestido a su cuello. Éste, resbaló yendo a parar
a sus pies, dejando desnuda su figura de escultura griega. Acto seguido, desató
la cinta que sujetaba su melena impresionante y se la meció sonriendo al
indeseable y se le fue acercando provocativa. La respuesta no se hizo esperar:
el delincuente hizo ademán de abalanzarse, momento que aprovechó Andra para meter la rodilla
en su entrepierna y los dedos índice y corazón de su mano derecha se clavaron
con fuerza en los ojos del maleante que cayó dando gritos de dolor. Acto
seguido apareció Fredi, el joven médico que pasaba consulta en la aldea con el
que había entablado amistad:
--¿Qué es esto?
Y de modo instintivo golpeó al maleante en la cabeza con un bastón que había en el paragüero, dejándolo inconsciente.
Y de modo instintivo golpeó al maleante en la cabeza con un bastón que había en el paragüero, dejándolo inconsciente.
Andra se apresuró a vestirse,
ruborizada y nerviosa. En pocas palabras explicó lo sucedido. Con una cuerda
ataron al delincuente, que recuperó la consciencia dando gritos y soltando
improperios a diestro y siniestro. La policía apareció atendiendo la llamada de ambos. Nunca antes había llorado Andra con tanto sentimiento. En el jardín, debajo del sauce, encontraron, tendidos sin vida, a Deco y a Tala. Ahora ella lloraba y ponía flores sobre su tumba.
ALMA Y PIEL
Su sueño era llegar alto
Su alma: Por nada del mundo se hubiese atrevido a hablarle de tu a tu. Quería comunicarse de modo apropiado..., pero no sabía cómo hacerlo.
Se abría su espíritu y también cimbreaba su sonrisa al sentir su presencia, que todo lo inundaba.
("No me hables, mejor..., que lo haga el silencio")
Su piel: Repletos mis nervios de savia nueva. También mis oídos te oyen y sienten. --¿Porqué sonríes y escuchas mis pasos? ¿Sábanas de hilo en noche de encuentros? ¿Porqué me requiebras y hueles mi pelo? ¡No sientes el halo! Mi cuerpo y tu cuerpo son trenzas de brazos y piernas.
(¡Nada hay que temer, sólo son..., coloquios, de alma y piel!)
domingo, 12 de julio de 2015
NO IMPORTA
No importa lo despacio que vayas, siempre y cuando no te detengas, y..., cómete el mundo, porque caduca. ¡El enorme reto de vivir se nos hace patente a cada instante y cada edad! ¿Quién no tiene recuerdos de su más tierna infancia donde ya se perciben obstáculos que hay que salvar con verdadera determinación? ¿No es cierto que ya a los siete años se tiene conciencia del bien y del mal? Todo se siente y se percibe. También la semilla misteriosa que nace y crece con nosotros desde el mismo momento de nuestra concepción se hace notar. ¿Quién me puede negar que no siente el flujo del soplo Divino dentro de sí? Aquél que no lo ha sentido es porque no ha mirado. ¡Mira! ¡Mira y verás! ... Y no importa lo despacio que vayas..., lo importante es que no te detengas..., ¡hasta llegar a la meta!
jueves, 9 de julio de 2015
NOTAS
¡Me gustaría!
Me gustaría flotar en las nubes y ...,
hacer siempre lo que me dices tú.
No quedar nunca quieta,
mover mis hombros al son de tu melodía,
¡Sonreír cuando te miro...,
sonreír cuando me miras!
Y... Con mi sonrisa abierta,
sacar a mi guitarra las notas que sacas tú.
¡Saber poner acentos,
utilizar las comillas!
Para poner nota sobre notas...,
y subrayar los sentimientos, ¡"Que me provocas"!
Me gustaría flotar en las nubes y ...,
hacer siempre lo que me dices tú.
No quedar nunca quieta,
mover mis hombros al son de tu melodía,
¡Sonreír cuando te miro...,
sonreír cuando me miras!
Y... Con mi sonrisa abierta,
sacar a mi guitarra las notas que sacas tú.
¡Saber poner acentos,
utilizar las comillas!
Para poner nota sobre notas...,
y subrayar los sentimientos, ¡"Que me provocas"!
miércoles, 8 de julio de 2015
HUMO
Una estela de humo hacía figuras fantasmagóricas en el horizonte. La vieja casa del robledal, solitaria y deshabitada durante años, lanzaba bocanadas de humo por sus chimeneas. Los vecinos, extrañados por el hecho, se habían puesto de acuerdo para ir a investigar qué pasaba en el lúgubre y tétrico edificio. Nadie quería recordar la historia de lo ocurrido bajo el marco de la casona. La pobre y joven esposa de Alejandro, venida de tierras lejanas, flotando sobre las aguas del inmenso aljibe. Lleno hasta rebosar, tenía la capacidad de un pequeño pantano. Las lluvias frecuentes y copiosas, tenían el fin de su recorrido por los montes circundantes, en su fondo.
¡Pobre niña! Ella y el hijo que llevaba en su seno tuvieron el triste final en la frialdad de sus aguas. Nunca se supo qué pasó aquella noche siniestra. Alejandro desapareció sin dejar rastro y la bella casa del robledal quedó solitaria y maldita.Todos evitaban pasar cerca de ella, y, cuando lo hacían, aceleraban el paso sobrecogidos por el ingrato recuerdo.
Se llamaba Mercedes la joven. Era dulce y bondadosa. Hacía visitas a los vecinos y daba el aspecto de aquella persona a la que las cosas le van bien y es feliz. Tenía gran ilusión por el hijo que esperaba y todo eran elogios hacia su marido. Aquella fatídica mañana en que la encontraron muerta, los vecinos no encontraban explicación a los hechos. Después de ser enterrada, como por arte de magia, Alejandro se esfumó.
Llegaron los vecinos en comitiva llamando a la puerta:
--¡Ah de la casa!, ¿quién vive?...
Era Anselmo, el vecino más cercano. Vivía a medio kilómetro de distancia. Fue el más afectado por el nefasto suceso, ya que fue él el que sacó a Mercedes del aljibe. Le parecía verla con su larga melena negra flotando sobre las aguas y sus ojos abiertos como ventanas de oscura noche. La dulce curva de su vientre en flor, tan inerte como ella.
Era Anselmo, el vecino más cercano. Vivía a medio kilómetro de distancia. Fue el más afectado por el nefasto suceso, ya que fue él el que sacó a Mercedes del aljibe. Le parecía verla con su larga melena negra flotando sobre las aguas y sus ojos abiertos como ventanas de oscura noche. La dulce curva de su vientre en flor, tan inerte como ella.
El gran portón de la entrada se abría con lentitud y una carita morena de larga trenza, se asomaba tímida y recelosa sin soltar la gran cadena que sujetaba la puerta:
--Buenos días, señores..., ¿qué desean ustedes?
--Somos vecinos, venimos a saludar y a ofrecer a ustedes nuestra amistad.
--Lo siento mucho, --dijo la intercepta --los señores no están, cuando regresen les diré que han venido ustedes.
Y cerró la puerta, quedando el silencio con un halo de mal presagio.
Y cerró la puerta, quedando el silencio con un halo de mal presagio.
Marchó la comitiva del vecindario sin muchas ganas de hablar. Rompió el silencio la señora Marcelina, ella siempre tenía la palabra precisa en el momento oportuno:
--Pues, me parece que mañana vendremos otra vez. Hay que saber qué clase de gente nos rodea. De momento..., no han hecho grandes renovaciones, todo sigue como estaba. Ninguna persona medianamente apañada se mete en esa casa medio en ruinas.
--¿Os habéis fijado? --Dijo Paquisa, la mujer de Anselmo..., tenía ella fama de cotilla--, el aljibe sí tiene una puerta nueva, y bien cerrada por cierto, he contado tres candados y una barra de hierro que la atraviesa.
--No querrán que se caiga nadie.
Andaban distraídos con tales comentarios cuando un coche nuevo, flamante, casi les atropella, se vieron obligados a meterse en la cuneta.
--Serán los nuevos vecinos, --dijo uno...
--Pues traen buenos humos, --dijo otro.
En estas estaban, cuando sonó un disparo a sus espaldas dándoles un susto de muerte.
Cuando Anselmo y Paquisa llegaron a casa tenían una sorpresa que les dejó estupefactos..., Cardo, su perro, yacía en el suelo sin vida, ¡muerto! ¡muerto!, gritaron a coro.
--¿Quién habrá sido el hijo de...?, ¡Si lo agarro lo mato!
Paquisa lloraba a lágrima tendida. Anselmo, mascullaba palabras que es mejor no repetir. Los demás vecinos no sabían qué decir para consolarlos.
El misterio se cernía sobre el vecindario del robledal.
--Bien, --dijo Anselmo después de muchas cavilaciones--, enterremos al perro y corramos una cortina de humo sobre todo lo pasado. ¡Cada uno en su casa, y Dios en la de todos!
lunes, 6 de julio de 2015
MANOS ABIERTAS
Del monte bajaban voces extrañas.
Todos se preguntaban de dónde procedían.
Al rayar el alba, lucían antorchas encendidas.
Iluminaban en la lejanía el crepúsculo matutino.
No son tiempos de misterio...
¡Todo queda al aire, al descubierto!
Nadie cree en brujas... En fantasmas..., en encantamientos.
¡Las voces hablaban en danzas diabólicas..., en aquelarres!
Aullidos de lobos matizaban el misterio.
¿Qué pasa en el monte?
¡Lloran las copas de los cipreses gotas de negras escarchas!
Las luces difusas enmarcan figuras de monstruos y de dragones.
¡No te aterrorices mi niño del alma!
Los miedos sólo deben sentirlos los sucios de corazón.
El misterio ya no es misterio cuando el sol sale.
Las brujas se esconden cuando...
se abren tus ojos iluminando los continentes...,
¡que cada día se hacen más pequeños!
Tu sonrisa es mi sonrisa,
...¡Tu amor es mi amor!
Tus manos abiertas refrescan mi alma,
...¡Son las que me sujetan y me sostienen!
Nubes blancas adornan el cielo dónde tú vives.
¿Lanzamos al viento llantos...,
...o risas de ángeles que bailan danzas con notas del amor eterno?
Se enredaron los velos en los bucles de tu pelo.
Rasgaron sus vestiduras, aquellos que te quisieron.
Hay temor en las mentes de aquellos que ni ven ni sienten...
Eres llama de fuego que nunca se consume.
Se oye tu luz que se expande hasta los últimos confines.
¡Llena de paz las almas, de sabiduría a los necios...Y de caridad a los ladrones!
Deja para mí tus manos abiertas.
Todos se preguntaban de dónde procedían.
Al rayar el alba, lucían antorchas encendidas.
Iluminaban en la lejanía el crepúsculo matutino.
No son tiempos de misterio...
¡Todo queda al aire, al descubierto!
Nadie cree en brujas... En fantasmas..., en encantamientos.
¡Las voces hablaban en danzas diabólicas..., en aquelarres!
Aullidos de lobos matizaban el misterio.
¿Qué pasa en el monte?
¡Lloran las copas de los cipreses gotas de negras escarchas!
Las luces difusas enmarcan figuras de monstruos y de dragones.
¡No te aterrorices mi niño del alma!
Los miedos sólo deben sentirlos los sucios de corazón.
El misterio ya no es misterio cuando el sol sale.
Las brujas se esconden cuando...
se abren tus ojos iluminando los continentes...,
¡que cada día se hacen más pequeños!
Tu sonrisa es mi sonrisa,
...¡Tu amor es mi amor!
Tus manos abiertas refrescan mi alma,
...¡Son las que me sujetan y me sostienen!
Nubes blancas adornan el cielo dónde tú vives.
¿Lanzamos al viento llantos...,
...o risas de ángeles que bailan danzas con notas del amor eterno?
Se enredaron los velos en los bucles de tu pelo.
Rasgaron sus vestiduras, aquellos que te quisieron.
Hay temor en las mentes de aquellos que ni ven ni sienten...
Eres llama de fuego que nunca se consume.
Se oye tu luz que se expande hasta los últimos confines.
¡Llena de paz las almas, de sabiduría a los necios...Y de caridad a los ladrones!
Deja para mí tus manos abiertas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
MAMÁ OSA PERIPITOSA
En la casita del bosque todo iba bien. Las gallinas ponían sus huevos en una cesta y mamá osa los llevaba al mercado. Sería bonito pensar q...
-
Geromín, era un gato la mar de travieso. A pesar de su corta edad, tenía unas uñas muy bien desarrolladas; cuando jugaba con Ana,...
-
i Hace muchos... bastantes años, en un pueblecito perdido entre montañas, había un maestro que cada semana llevaba a sus alumnos de ex...
-
A través de mi ventana, Se dibuja el horizonte. El sol hoy día, no brilla, Ni los colores del monte. Nada hace presagiar Que ...