miércoles, 2 de septiembre de 2015

LA BRUJA TOXINA

Resultado de imagen de fotos del marA la bruja Toxina le gustaba mucho el mar. A pesar de que, cuando se sumergía en sus aguas perdía sus poderes debido a la gran fuerza depuradora de éstas, a ella le seguía gustando. Sabía que si se daba el capricho, ya nunca más podría introducirse en las carnes, ni en ningún alimento que cualquier humano pudiera comer. Le encantaba vagar por sus organismos produciendo urticarias, deterioros, vómitos y alientos mal olientes; por esta razón nunca se bañaba, pero..., ¡era tan bonito el mar!, con sus olas espumosas, sus erizos roqueros, que a veces se incrustaban en los pies de los bañistas haciéndoles ver las estrellas a pesar de lucir un ardiente sol... ¡Todo maravillas en el mar!
    Un día, la bruja Toxina no pudo más y desnuda se lanzó sobre las olas. Poco a poco, sentía que su poder demoledor se iba transformando en un haz de beneficiosas vitaminas. Se fueron posando en el fondo sobre las algas. Allí viven felices y desde ahora han adoptado un nuevo nombre:
"Vita, Licia, Esplendor y Salud"

4 comentarios:

  1. De nuevo un deleite leer tus inspiradoras palabras Encarna. Que bien que el mar transformó la toxina en vida.
    Un fuerte abrazo mi querida amiga, gran escritora y entusiasta por la vida y sus gentes. Un fortísimo abrazo virtual.

    ResponderEliminar
  2. Querida amiga, una tabla en la inmensidad del océano que nos arrastra y nos lleva a una playa y nos salva de una muerte amarga y aciaga se llama "amor". Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Mari Carmen. Es bonito recibir comentarios. Un beso.

    ResponderEliminar