sábado, 3 de mayo de 2025

Rufina prefiere el pescado

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 La gata Rufina apenas recordaba la última vez que la anciana Consuelo le había dado un beso. Recorría todo su cuerpo un escalofrío al pensar que ya no la quería. ¿Quién le proveería la carne enlatada para gatos que tanto le gustaba? ¿Se olvidaría la anciana Consuelo de hacerlo?

Rufina andaba ocultándose por los rincones meditabunda y triste. No acertaba a comprender la indiferencia que la anciana Consuelo le demostraba de poco tiempo a esta parte. 

El ratoncito Perolo también había distanciado sus visitas. Según recordaba Rufina, la última vez que la visitó solo hablaba de Queta y de Flora, dos niñas que visitaban la biblioteca muy asiduamente. Ellas, con su mentalidad infantil, hacían inquietantes comentarios acerca del cierre de las escuelas y de la biblioteca, hasta de la iglesia, la gente se iba a dedicar a romperlo todo y a pelear y aniquilarse unos a otros. Rufina no comprendía nada. Le daba pánico pensar que tuviese que volver a vivir en la casita abandonada del bosque. Le daba mucho asco esa idea. ¡Todo sucio! Y lleno de excrementos de murciélagos colgados del techo. La cabrita Maruja que la proveía de leche, sabe dios si la volvería a ver. 

Comenzó Rufina a tiritar. No era de frío, sino de miedo. ¡Pobre Rufina! De gata indigente de campo, se había convertido en una gata acomodada de ciudad. Le daba miedo pensar que la vida le llevara a tener que cuidar de sí misma, ya no podría dedicarse a dormitar en tiempos de siega.


María Encarna Rubio





sábado, 29 de marzo de 2025

Vida para la vida


 

Una hoja de papel

en blanco y sin escritos

me dará la inspiración

para poemas inscritos.

Qué maravilloso es

tener un espacio en blanco

para poder componer

aquello que andas pensando.

No hay troncos de abedules

hay pajarillos cantando

planeando entre las nubes

hasta sus nidos bajando.

Asoman sus cabecitas

con los piquitos abiertos

sus hijitos esperando

a los padres con insectos.

¡Oh! Qué necesidad perentoria

la de todo ser viviente

de energía nutritiva

que su ser vivo alimente.

Veremos muy afanados

a padres de toda especie

trabajando con denuedo

aunque la vida le cueste.

La vida se conglomera

en toda la esfera terrestre

en vida para la vida

y en lucha contra la muerte.


María Encarna Rubio






miércoles, 19 de marzo de 2025

Saludable siesta

 La abuelita Dora
se encomienda a Dios
 duerme una buena siesta
y un solo día lo hace dos.
Se rejuvenece, le da mucha vida
si hace una  larga siesta
después de la comida.
Su mente queda perfecta.
Se alivia el  propio ajetreo
renueva la fuerza alegre
y después viene el recreo.
No hay que fastidiarse
y por nada pretender
que el cuerpo cansado resista
 horas sin parar de hacer.
No hay caminata que exista
 que después de  haber comido
 te regenere las fuerzas
 verás que has envejecido.
En tu cara pon cremita,
 haces una buena siesta
te levantas renovada
y capaz de ir de fiesta.
 
María Encarna Rubio

 

lunes, 17 de marzo de 2025

Tortilla de pan viejo y morcilla

 Dora, Dora
se siente muy ufana
pues en la cocina
nadie le gana.
¡Qué rica tortilla
se ha cocinado
con pan viejo y morcilla!
Que a veces,
encuentras lo más rico
en la cosa más sencilla.
La receta la ha sacado
relatada con esmero
de un canal de cocina
de un fraile cocinero
que le acompaña en la mesa
cuando come cada día.
La informa y la orienta
con su paz y su armonía.
En Santo Espíritu del monte
se halla este cocinero
y los lunes sale al aíre
con su mandil y sus pucheros.

María Encarna Rubio


  


 

domingo, 16 de marzo de 2025

Células vitales


 ¡Qué bonitos!
La abuelita Dora y sus gatitos.
¡La ternura que desprende
la abuelita Dora
meciendo sus gatitos
en su mecedora!
El amor rejuvenece
el rostro se ilumina
 la sonrisa resplandece
y a las células anima.
Nuestras células vitales
van buscando el corazón
y todas se contorsionan
cuando hay animación.
Mece que te mece y mece
gatitos con ilusión
que se llenará de vida
y de amor el corazón.
 
 María Encarna Rubio

 

 

sábado, 8 de marzo de 2025

Amanecer

 


 Con grande placer
Dora, Dora admira
el amanecer.
Solo en ocasiones
y queda en reposo
 sin madrugones.
Respira profundo
exhala su aliento
y todas las tristezas
se las lleva el viento.
 Hermoso es por ahora
respirar,  será funesto
si al aíre puro
le ponen impuesto.
Dios nos lo regala
es puro disfrute
 el aíre es de todos
nadie lo discute...
Por ahora.

María Encarna Rubio
 


 

martes, 4 de marzo de 2025

Dora con disfraz


 Dora, Dora, 
va de carnaval
con gusto ha elegido
su lindo disfraz.
Dora, Dora,
sonríe a la vida
disfruta el momento
y ya nunca llora.
Ser una abuelita
no es suficiente
para negarse a la vida
y fenecer lentamente.
Dora, Dora,
derrocha alegría
hace sus comidas
ricas, ricas, cada día.
Arregla su casa
la mima y la adora
y deja un espacio
a su mecedora.
Mece que te mece
ríe que te ríe, y canta
cantar a la vida
a ella le encanta.

María  Encarna Rubio


 

 

MAMÁ OSA PERIPITOSA

En la casita del bosque todo iba bien. Las gallinas ponían sus huevos en una cesta y mamá osa los llevaba al mercado. Sería bonito pensar q...