sábado, 24 de septiembre de 2016

COBIJAS

¡Porque no soy nada sin ti, quiero cuidarte! Cuidarte, amarte y protegerte. 
Tú y yo somos uno,vamos juntos. Tus dolores son mis dolores y tu llanto es mi llanto.  Procuro para ti los más adecuados alimentos y te dejo descansar las horas que precisas. También te saco a caminar y cuido que no pierdas ni un ápice de tus facultades, por que tú, me transportas donde quiero ir.

 Sé que sin ti, se acabó ver la noche estrellada; aspirar los perfumes de la rosaleda y mirar como se precipitan las olas contra los arrecifes.
 Se acabó admirar los rayos del Sol cuando tiñen de rojo el horizonte dando paso a la noche... ¡La oscura noche..., que nos cubre con su manto de escarcha! Y su frío nos arrebuja. Nos enlaza en abrazos y besos..., y su frío se hace calor, nos abrasa... ¡Calor que quema los malos augurios! Y nos sume en sueños mecidos en un ¡"Hasta mañana"!
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"Por eso te cuido "cuerpo mío" por que sin ti, no soy nada."

domingo, 18 de septiembre de 2016

SAPO OJOS SALTONES


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¿Melancolías? ¿Tristezas? ¡Para qué! Ya casi todo ha pasado. Mi vida lleva una larga..., ¡muy larga trayectoria!  Mi ancianidad es evidente; no hay más que mirar y ver..., mis arrugas. Mi piel de sapo se reseca a pesar de andar a cada instante metido en la charca que me vio nacer. Procuro conmigo mismo los cuidados que aconsejan los duchos en la materia y no consigo nada. La naturaleza sigue su curso haciendo caso omiso a mis cursos de especialización en  nutrición y mantenimiento.

El mundo que me rodea no me gusta mucho, prima la violencia. Andan un poco locos faltos de sentido, dando pasos hacia tras sin ver que hay manos que se frotan con entusiasmo viendo que nos ganan la batalla llevándonos al lugar de donde salimos. Quieren que seamos unos primates que sólo para saludarse hacen el sexo unos con otros sin importar de donde vienen ni adonde van.
Eso sí, primates bien vestidos, con perfumes celestiales... ¡Pero!  ¡Qué digo! Yo sólo soy un sapo. Me está vedado hacer comentarios al respecto. ¡Veo mis ojos saltones y me asusto!

A pesar de ello hablaré. Diré aquello que se me ocurra, por aquello de hacer uso de aquellas facultades que me han sido otorgadas..., para no hacer desprecio a mi creador. Sí, diré que los juegos son bien evidentes. Parece que caminamos por senderos inéditos, pero alguien va dejando miguitas de pan para que los sigamos, y como los pajaritos han muerto con las fumigaciones masivas no se las pueden comer. Vamos siguiendo los pasos que llevaron nuestros ancestros a la conquista del mundo habitable, pero al revés.  

¿Melancolías? ¿Tristezas? ¡Para qué! 


martes, 13 de septiembre de 2016

LEYENDO AVENTURAS II


Soplaba un viento frío. Las llamas de la hoguera se expandían y achicaban con la fuerza inusitada de los vientos australes. A Jaime se le encogía el corazón creyendo escuchar lamentos en el fondo de su cueva en la nieve. Aterido por el frío pensaba que su fin estaba cerca. A veces sentía pánico; otras curiosidad por lo que sentiría al cruzar el umbral hacia el más allá. Había escuchado historias de pavor..., y de esperanza. Su vida se había desenvuelto desde su infancia entre lo real, y lo virtual. Las Redes Sociales espaden por los medios  pensamientos y percepciones  variopintas de los usuarios. Dan en qué pensar. 

Es evidente que muchas de ellas, todo aquel que medite y escudriñe los entresijos de la vida terrestre de la especie humana, en alguna de ellas, de hecho disparatadas, coincidimos; aunque las desechemos de nuestro consciente de inmediato..., pero no del subconsciente. Las traemos grabadas desde el principio de los tiempos y salen cuando el momento les es propicio.
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Cuentos de terror sería fácil construir con esas percepciones que es mejor pasar por alto. En estos 
pensamientos fluía la imaginación de Jaime. No le importaba fenecer para averiguar que hay en el más allá, cuando un ruido en el exterior le sacó de su reflexión: un batir de alas, un ave que reconoció al instante dejó caer un gran roedor que llevaba en sus garras. Era un cóndor andino: majestuoso, brillante, parecía abarcar el cielo con sus enormes alas. Le miraba con insistencia. ¡Ahí tienes tu sustento!   ¡Vive, no es todavía tu hora! Parecía decir.
  

lunes, 12 de septiembre de 2016

LEYENDO AVENTURAS

Resultado de imagen de fotos de bosques nevadosVenía de vivir en clima templado. Nunca le había gustado el frío, ni las ventoleras; algo que ahora tenía a espuertas.

¡Ah, el amor! El amor puede ocasionar estragos en los años jóvenes: ¡un brillante porvenir tirado por la borda! 
Si aquella mañana no se hubiese tropezado con ella, él no se encontraría ahora en aquellos lugares inhóspitos y salvajes; alejados de todo mundo civilizado; pero, ¡ay! la vio, y le robó el corazón, la sensatez y la calma. De su punto de mira desapareció todo aquello que hasta entonces había sido importante: sus padres, sus hermanos, todos, hasta su perro, fiel compañero de correrías y confidencias;fiel guardián de sus más íntimos secretos; incapaz de contarlos a nadie.   Nunca pensara ni en sueños que aquello pudiese suceder.

Estaba aterido por el frío. El bosque dormía bajo un manto de nieve. Recordó que el esquimal remoto hacía su casa de hielo. Sacó fuerzas de flaqueza, cosa que le vino bien porque entró en calor arañando el duro suelo. No hizo un iglu de bloques de hielo porque hay que ser experto para poder hacerlo: signo de la inteligencia del ser humano que se ha manifestado en todos los tiempos.
Después de escavar una cueva algo profunda, una luz se hizo en su mente. ¡Nunca estamos solos, si estamos con nosotros mismos!

Era el único superviviente del avión que se había estrellado en su viaje hacía un lugar desconocido hasta entonces para él. El amor de su vida era descendiente de una etnia muy peculiar. Sus parientes vivían en plena zona austral. Era preciso hacer aquel duro viaje para conocerlos y allí encontrarse con ella.  Llevaba la mochila a cuestas, pero nada de víveres había dentro. No sabía cómo salir del atolladero. Por suerte llevaba algo de lo que nunca prescindía en sus salidas, un regalo que le hiciese su abuelo en su quince cumpleaños: un estuche de herramientas con entre otras cosas, una navaja de buen tamaño, unos anzuelos de pesca.

Su yo interior se puso en marcha para la supervivencia, tenía que intentar encontrar algún alimento. Por suerte, el bosque podía proporcionarle algún útil para componer una caña de pescar. Buscó ramas para impermeabilizar el fondo de su cueva e hizo una hoguera a la entrada de ella. Ni yesca ni nada parecido tenía para prender las llamas; pero recordaba los trucos que seguía el sabio que acompañaba al equipo del Capitán Hatteras, novela de Julio Verne que leyera en su adolescencia. Siguió al pie de la letra sus recuerdos y vio sorprendido cómo el fuego prendía en la leña. 
CONTINUARÁ


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sábado, 10 de septiembre de 2016

CINTIA


Resultado de imagen de imagenes de jaguayanasPatri era la niña más mimada del mundo. Todos los parientes, vecinos, transeúntes, todos..., le demostraban cariño y admiración debido a su gran belleza; pero, de algo carecía la niña: de curiosidad. No le gustaba aprender nada. Sólo quería jugar, pasarlo bien con los amigos y con gran cantidad de juguetes que todos le regalaban a espuertas.

Cierto día que se divertía con su muñeca, sus ojos y sus oídos tuvieron percepciones increíbles para ojos y oídos humanos: Cintia, su muñeca de trapo, le hacía guiños con sus ojitos de lana, y con su boca de botón de chaqueta:
:
 -¡Mira Patri, aquel niño que pasa por la acera va solo! !Corre tras él y pégale! 
Patri, asustada, tiró la muñeca al barro y se la quedó mirando cómo se hundía.  Marchó a casa desolada a contar a su madre lo sucedido. La madre, como es natural no la creyó. Le hizo unas caricias y le dijo que le compraría otra.

Subió a su cuarto Patri y, ¡sorpresa! Cintía estaba sobre la cama. La había manchado de barro y tenía una sonrisa malévola en su boca de botón de chaqueta. Y, cosa increíble, mostraba dos dientes puntiagudos que daban pavor... -¡Hola, Patri! -Hablaba haciendo gestos de burla. ¿Creías que te habías librado de mí? ¡Somos inseparables! ¡Dónde tú vayas, allí estaré yo! ¡Ja, ja, ja! La naturaleza te ha dotado, pero ésto será tu ruina si sólo vives para disfrutarlo. Tú, me has hundido en le barro, yo llenaré de barro tu vida. ¡Ja, ja, ja!
 -¡Mamá! -gritaba Patri-. ¡Ven, mira a Cintia! ¡Ha manchado de barro mi cama!

Subió la madre, y al no encontrar a Cintia donde Patri decía ni en parte alguna, empezó a 
preocuparse por el estado mental de su hija. Llamó de inmediato al psicólogo presintiendo un problema grave. 

Patri hablaba sola por los rincones cosas extrañas. Corría por la casa gritando el nombre de Cintia, que según ella,  la perseguía induciéndola a cosas del todo inaceptables. La pobre no tenía reposo. Huía de fantasmas imaginarios que nadie podía ver. 

Llegó a la cita del médico asustada; ella, y los familiares que la acompañaban, que por cierto eran bastantes: su padre, su madre, su abuela materna, su abuela paterna...
Patri, al ver la cara del señor que la iba a examinar tuvo un ataque de histeria: ¡Tenía los ojos de lana y la boca de botón de chaqueta! Sólo ella era capaz de percibir el aspecto de doctor. 

-¡La niña está bien! -Dijo el doctor después de un examen minucioso. Tiene pavor por las maldades del ser humano. Las percibe y las sitúa en el lugar adecuado, ya que huye de ellas.   Son ustedes que necesitan  pasar por mi consulta a hacer terapia de grupo. Los excesos de mimos y cuidados son tan nocivos como las carencias. A veces la belleza puede causar estragos. La niña aprenderá a discernir que el mal se siente para poder actuar contra él.

domingo, 4 de septiembre de 2016

LAS REFLEXIONES DE LAS VIDRIERAS

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La devoción de algunos causaba sarcásticas risitas disimuladas de otros. La comitiva de visitas programadas al santo lugar escuchaba al guía, parecía éste una enciclopedia andante. Con una perfecta pronunciación del castellano, era placer de algunos, ávidos de cultura. Otros en cambio, deseaban que aquello terminase. Venían de lejos. Kilómetros de distancia les separaba de sus hogares, de su vida cotidiana. La diversidad de caracteres entre ellos era bien evidente. Mientras unos viajaban por ver los monumentos y disfrutar del clima religioso que desprendían todos ellos, otros lo hacían por ingerir grandes cantidades de la rica gastronomía del lugar.

Se hizo de repente un silencio sepulcral. Desde el coro salieron voces varoniles, llenas de una fuerza inusitada. Cantos a coro llenaron los espacios. Subían por las altas columnas hasta los maravillosos cruceros del techo. Parecían traspasar los duros sillares y rebotar para entrar de lleno en los espíritus para elevarlos del suelo.

-¡Parece mentira! -Decían los escépticos-, que queden hombres de juventud plena que nieguen su condición humana renunciando a los placeres de la vida para dedicarse a estas cosas absurdas. ¡Qué cantos tan fastidiosos! ¡No sé cómo no mueren del aburrimiento!

Los creyentes quedaron todos sobrecogidos. Dieron gracias a Dios por los humanos que sacrifican sus vidas para dar testimonio vivo de que el hombre desde que existe necesita demostrar que Dios habita dentro de todos nosotros. Dentro de los escépticos también. A todos nos ha de hermanar el amor y la caridad. Hay escépticos fieles cumplidores de la misión para lo que han sido enviados. Ellos creerán en su momento porque no se han cerrado al amor y la bondad.   

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jueves, 1 de septiembre de 2016

HISTORIA DE DON ARGUMENTO Y DON PROCEDIMIENTO

Deshacer lo hecho era muy difícil. El vehículo circulaba a velocidad insospechada. Estaba prohibido aparcar en los arcenes.

A pesar de ello pensaba hacerlo unos metros más adelante. Se saltaba las normas a la primera de cambio. 
Cuando lo hizo se encontraba frente a la puerta de un santuario de aspecto vetusto.
Resultado de imagen de imagenes de santuariosDe puertas abiertas, dejaba escapar las notas mágicas de la música sacra. Quizás en otro momento hubiese escuchado con calma, pero en esta ocasión se dispuso a apurar el bocadillo que le preparara Aurora a toda prisa. No estaba dispuesto a perder el tiempo en memeces.
Sí, eso le decía su padre; le veía sentado al piano tratando de sacarle las notas deseadas y se ponía furioso..., decía que no dedicara su tiempo a memeces.
 Él, hacia caso omiso. Seguía con su tarea de ejercitar sus minúsculos dedos para llegar a todas las teclas, cosa que le costaba gran sacrificio, pero él, seguía y seguía intentando hacerlo a su manera.
Qué recuerdos tan funestos venían a su memoria. Qué extraña sensación de amor y odio le producía el recuerdo del progenitor de sus días. Nunca llegaría a descifrar si era una cosa o la otra..., amor, odio..., odio, amor..., mejor dejarlo y centrarse en lo que estaba comiendo.

Un ¡aleluya! Salió de repente del lugar dedicado al culto del Cristo del Calvario. Estaba Éste clavado en la Cruz con los brazos abiertos, como siempre.
En su tierna infancia acompañaba a su madre a la iglesia. Se maravillaba al ver la imagen del Cristo Crucificado siempre en la misma postura...
-¿Por qué le clavaron? - Preguntaba a su madre-.
-Él quiso que le clavaran para tener que permanecer con nosotros aunque le entren ganas de marchar; quiere que sepamos que siempre le vamos a encontrar, por que está clavado y no se puede ir.  Espera a que seamos todo lo sensatos y virtuosos que tenemos que ser para bajar y abrazarnos. Bajará y el mundo será un paraíso de color y belleza sin par.
-¿Por qué no mata a los malos y sólo deja a los buenos?
-Por que no se puede predicar el perdón, la tolerancia y el amor y hacer todo lo contrario. Tú, hijo mío, piensa que nadie venimos al mundo a controlar ni ajusticiar a los demás. Esas cosas que son competencia del Infinito, no las debemos interferir.


Se acaba el bocadillo. Un guardia de tráfico se acercaba con el bloc de multas en la mano.