jueves, 10 de noviembre de 2016

AMOR ADOLESCENTE.

Él, me hablaba con voz dulzona y yo sonreía.
-¡Qué me dices¡ ¡Pero..., si yo he roto con el pasado! Ya no me importas, -le decía-. Te di, cuánto se puede dar. No me sentí correspondida y te olvidé.
-Tú, me jurabas  amor  eterno, -me decía.
-Ya sabes que, bajo los efectos del alcohol y las drogas se dice cualquier cosa.
-¡Alcohol, drogas! ¡Qué me dices! ¡No te conozco!
-Sí, ese era el efecto que me causaba mirar tus ojos. Cuando mi mirada quedaba prendida en la tuya, no era dueña de mis actos: mi cuerpo se estremecía. Una nube de placer inmenso se apoderaba de mi..., volaba hacia el infinito..., y si mis manos rozaban tus manos..., ¡no tengo palabras para describir lo que me sucedía. 
Resultado de imagen de imagenes de adolescentes enamoradosTú, entre tanto, merodeabas como abejita libando de flor en flor.
 Un día que pretendías seguir jugando con mis sentimientos, lo comprendí: yo me hallaba al borde del precipicio. Era ésta la trampa, el chic que la naturaleza nos implanta para que nos lancemos al desenfreno y sea segura la perpetuación de la especie..., me alejé de ti. El amor verdadero es otra cosa. 

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