miércoles, 24 de agosto de 2016

DOÑA PACA PAGANIOS

Doña Paca Paganios estaba desbordada por la sagacidad de su nieto Plagio. Le pusieron este nombre en recuerdo de su abuelo materno Pancracio, pero, cuando fueron a bautizarlo el cura andaba algo tocado del oído derecho, no cacto bien el nombre y le puso Plagio. En un principio, el santo barón, quedó confuso, pero ante tanto nombre raro que demandan ahora para los neófitos, soltó el nombre como el que no quiere la cosa, y con Plagio se ha quedado para el resto de su vida.
El nombrecito de Plagio es causa de burlas para el chaval en la escuela. Los tiernos infantes, que suelen ser crueles por naturaleza, aprovechan cualquier ocasión propicia para el solaz y el divertimiento.

-¿De quién eres plagio, Plagio? -¡Ja, ja, ja! ¿Acaso tu papá había escrito  otro antes de escribirte a ti? A ver si tu papá resulta ser el de la pluma prodigiosa. -¡Ja, ja,ja!-
El pobre Plagio miraba al profesor esperando la reacción de éste demostrando algo de autoridad. Y sí, reaccionaba, pero con algo de retraso y no sin antes echar su risita por debajo de la manga.
-¿De quién soy yo plagio abuela? Y, porqué me pusieron ese nombre...
-¡Calla, hijo! Todo fue un error del cura.
-Abuela, los niños se mofan de mí y de mi nombre todos los días. -¿Crees que podrías hacer algo para resolver este problema?
-Sí hijo. Eso lo resuelvo yo en un instante. Déjame pensar y ya te digo.
Durante varios días anduvo doña Paca Paganios buscando el modo de prestar a su nieto la ayuda que estaba precisando. El largo camino recorrido por sus días de vida le habían enseñado que la venganza y la violencia no eran solución para situación alguna. Llegó a la conclusión de que lo más certero y más sensato era enseñar a los niños a vadear los problemas con reflexiones para analizar los hechos con referencias seguras de éxito.
Llegó el momento de abordar el problema. Se presentó en casa Plagio con un libro destrozado por sus compañeros de clase. Lloraba éste de impotencia y los maldecía con palabras no actas para plasmar en este lugar, al que cuido con todo esmero.

Resultado de imagen de dibujos de niños jugando-Veamos, Plagio. El mal ha hecho presa en esos niños. Si no te cuidas, te contagiarás, de hecho ya lo estas haciendo. Tu manera de expresarte me lo demuestra. Esos niños, ya son habitados por el espíritu maligno. Nada de lo que hagan o digan debe afectarte lo más mínimo. Alguien sin contaminar debe quedar en el grupo. Búscalo. Sé compañero del que siga la doctrina de Jesús.
-¡Ahora me sales con esas! -Dijo Plagio al borde de la hilaridad-. Estás atrasada, abuela. Ya nadie habla de eso. ¡Con todo lo que adelanta la ciencia! Dame una explicación convincente de que el hombre haya sido creado con el barro de la tierra. 
-Dios creó al hombre del barro. Los análisis que hacen cada día de sangre humana lo demuestra. Todas las sustancias que la componen están esparcidas a lo largo y ancho del planeta Tierra; Él, lo haría a su manera, pero, para que su compresión estuviese al alcance de todo humano en todo tiempo, dijo que estamos hechos del barro de la tierra.

-¡Abuela! No se tardará en descubrir que somos la especie humana un injerto de extraterrestres...
-¡Ay mi niño! ¡Él, Jesús! Dijo que... "Su reino no era de este mundo".  Haz caso omiso de burlas y ofensas. Nada que haga un indeseable debe afectarte si planea por debajo de ti. Devuelve bien por mal y sonríe a la vida para agradar a los que te amamos. Yo te amo. Tu felicidad me importa. Quiero que seas feliz y que sepas discernir los senderos que has de caminar, te llames Plagio o Juan de las Viñas.

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