sábado, 21 de noviembre de 2015

LA QUEBRADA

Volando cómo gaviota,
Saltando por la quebrada,
Y con los brazos tendidos,
Se sumergió en el agua.
Allí no había palmeras, 
Ni la luz de la quebrada, 
Allí estaban las quimeras,
De las tortuosas aguas.
¡Qué corales tan siniestros!
Sin colores, sin sus ramas.
¡Para verte me sumerjo!
Y aquí no encuentro nada.
Bañista sentada a la orilla del mar

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