miércoles, 27 de agosto de 2014

TUS OJOS ME BESABAN

 Besaban mis pies las olas, 
la brisa me acariciaba,
tus brazos me protegían,
y tus ojos me besaban.

Fueron las dunas un lecho,
para arropar tu pasión
el cielo estrellado un techo,
acordes tu corazón.

Hoy que eres recuerdo,
de los momentos vividos,
te veo, te amo y te siento,
el tiempo se ha detenido.

Te di mi pasión mi vida,
te di todo lo que fui,  
vamos juntos, somos uno,
sigues viviendo en mi. 





martes, 26 de agosto de 2014

LA CABRA CARSA

 Hola amigos, antes de comenzar mi relato quiero presentarme: 
Me llamo Carsa. Car, por mi padre que se llama Carzón, y "sa" por mi madre que se llama Sabia. Soy una cabra y vivo en una casa muy antigua que hemos ido heredando desde tiempos inmemoriales, casi de la prehistoria. La verdad es que vivimos en el corral. 

Mi vida nada tiene que ver con la de otras cabras que viven en grandes rebaños en lujosas naves con todos los adelantos modernos donde, según dicen, hasta les ponen música de fondo y la comida no les falta. Parece ser que, con estos procedimientos dan más leche y salen más ricos los quesos. Pues, como les decía, mi vida es distinta. 

Yo tengo que pastar todos los días por los montes y los valles. A veces, recorro caminos intransitables con peligro de despeñarme por un risco para al final encontrar algún matojo con sabor amargo que me amarga la mañana. 

Total, deciros esto no implica que quiera contaros mis aventuras y desventuras, no: es que, el otro día, andando yo por sendero tortuoso en lugar alejado y dejado de la mano de Dios, me encontré con un humano de estos que saben tanto.

Dicen que son los seres más privilegiados por la madre naturaleza; pero algunos que mal se lo pasan algunas veces. Las cosas no les salen como ellos quieren y sufren como tontos. Yo no lo entiendo, claro que soy una cabra, la naturaleza no me ha dotado de nada.

 Este humano que encontré se hallaba subido en lo alto de un risco, dispuesto a lanzarse al vacío. Yo pensé en lo que mi madre me dijo un día:
 "Hija, no te lances al vacío si alguna vez sientes esa tentación" Tú, distráete y espera, que la muerte viene sola. Es lo único que hay seguro en esta vida y, a lo mejor, es más suave esperándola que si la tomas por tu cuenta. ¡ Mi madre es muy sabia para ser una cabra!
  







domingo, 24 de agosto de 2014

ESCAPAR POR LOS RÁPIDOS







La araña Tiesa sentía su abdomen abultado, repleto..., ¿Repleto, de qué?, ¿De la promesa de nuevas vidas a sus expensas? --, ¡No! --, ¡De ilusiones, de vida..., Sí. De sueños de vida para sí!

Siempre que había sentido esta sensación, era el preludio de otra etapa de trabajos, de intranquilidad y miedos, muchos miedos. Ahora era distinto. Estaba henchida de ilusión, de sentir que al fin su vena materialista se había disipado desembocando en el océano infinito de los malos recuerdos.

Había renacido en ella un romanticismo casi místico que la hacía admirar toda la belleza del paisaje que la rodeaba. Los dorados trigales se mostraban distintos ante sus ojos de araña vieja y peluda.

También el río parecía haber cambiado la sintonía de su vieja canción. Los ruiseñores parecían alargar sus trinos matutinos con el único fin de que ella los escuchase como si fuese la primera vez.
Nunca antes había notado la araña Tiesa el placer del balanceo al deslizarse por los hilos de su tela simplemente por realizar un
paseo sin otro objetivo que el de la propia satisfacción.

--No sería mala idea cambiar de hábitos..., --Dijo la araña Tiesa para sí -- dedicarme a bañarme en el río, y que sus aguas mansas me arrastren hasta los rápidos. Perderme en los remolinos y aparecer en otras tierras desconocidas.

Encontrar lugares de ensueño donde tender mis redes, en verdes prados donde el sol sea liviano y la primavera eterna.

Y..., es, que tener amigos como la mariquita Pirula influye en los sentimientos abriendo nuevas fronteras interiores...¡Gracias Pirula! Por abrir mis ojos a la belleza, a la tolerancia, a la superación y al amor... a mí misma. Gracias.

























LA 
ARAÑA TIESA















sábado, 23 de agosto de 2014

EL CAMPO DE GIRASOLES

 La mariquita Pirula no quería llorar: "Por aquello de que en la vida siempre hay que ser fuerte" Era lo que siempre le decía su abuelo que era un insecto muy sabio. Se le había enredado una patita en una semilla de girasol. Tenía la sospecha de que un ratoncillo andaba cerca y el simple hecho de pensarlo la ponía de los nervios. 

En el campo de girasoles se vivía bien, si no fuese por la cantidad de peligros que siempre acechaban. Le encantaba comer semillas de girasol y seguir durante el día los rayos de sol mecida por el viento entre sus hojas; pero, ¡Ay! Desde que a una prima suya se la comió un ratón, no podía soportar el pensar que a ella le fuese a suceder lo mismo.

Tenía Pirula un amigo que siempre le daba los buenos días. El pobre no tenía muchos amigos, porque, con aquella manía de andar entre los detritos, siempre olía mal. A Pirula siempre le daban náuseas cuando le tenía cerca, pero el tono melodioso de su voz le subyugaba. Le decía palabras tiernas y eso era de agradecer, pues a ella nadie le había dicho antes cosas tan bonitas.

--¡Me habré enamorado de un escarabajo? --Se decía Pirula. El alma necesita de cariño, y ese escarabajo sabe tocar las fibras de mi sensibilidad.

-- ¡Pobre Pirula! --¿Tan necesitada estás de afecto que te enamoras de un ser mal oliente? --Y ni siquiera es de tu especie. Le decía su amiga la araña Tiesa. Ésta, tal como su nombre indica, era dura e insensible. Se vanagloriaba de no necesitar cariños de nadie.


--Yo no soy como tú, Tiesa, ¡No te conmueves por nada!--,
Cada cual tiene sus defectos y sus virtudes. A veces las virtudes sobrepasan a los defectos. Tú, por ejemplo, no eres un dechado de perfecciones que digamos..., y aquí me tienes, soy tu amiga y también a ti te tengo algo de aprecio.






  

martes, 12 de agosto de 2014

BRINDIS





    Debiera ahora deciros:  "Amigos,
 muchas gracias", y sentarme, pero sin ripios. 
Permitidme que os lo diga en tono lírico,
en verso, sí, pero libre y de capricho.

Amigo:
dentro de unos días me veré rodeado de chicos,
de chicos torpes y listos,
y dóciles y ariscos
a muchas leguas de este Santander mío,
en un pueblo antiguo,
y frío,
y les hablaré de versos y de hemistiquios,
y del Dante, y del Shakespeare, y de Moratin (hijo),
y de pluscuamperfectos y de participios,
y el uno bostezará y el otro me hará un guiño,
y otro, seguramente el más listo,
me pondrá un alias definitivo.
Y así pasaran cursos monótonos y prolijos.
Pero un día tendré un discípulo,
un verdadero discípulo, 
y moldearé su alma de niño,
y le haré hacerse nuevo y distinto,
distinto de mí y de todos: él mismo.

Y me guardará respeto y cariño.

Y ahora os digo:                                                    
                        amigos,
brindemos por ese niño,
por ese predilecto discípulo,
porque mis dedos rígidos,
acierten a moldear su espíritu,
y mi llama lírica prenda en su corazón virgíneo
y porque siga su camino
intacto y limpio
que inmortalice mi nombre y mi apellido
               ...sea el hijo
                           el hijo
                  de uno de vosotros, amigo. GERARDO DIEGO

domingo, 10 de agosto de 2014

DESPERTAR

 Hoy es un nuevo día: se decía echando los pies al suelo, saliendo de la cama con energías renovadas. Tenía el firme propósito de comenzar hoy una nueva etapa de su vida. Dejar atrás llantos y rencores; penas. ¿Cuando algo no se puede cambiar, no es mejor aceptarlo y seguir adelante? De hasta lo más nefasto se puede sacar algo positivo. ¡Vamos! Que no se acaba el mundo con el primer amor: estas reflexiones se hacia Marisa después de pasar tres días llorando sin ganas de asistir a clase. 

Había sufrido su primer  desengaño amoroso. Julio, su novio la engañaba. Tonteaba con otra chica y le demostraba que no sentía el amor tal como le decía. Ella, sí que le quería. Mirar sus ojos negros era subir en una nube y perder la noción del tiempo...quedar a merced de sus besos. Se metió en la ducha y tarareó la canción de última hora.

En el instituto, su mejor amiga la puso al corriente del  cotilleo que se había generado a raíz de su fracaso amoroso. Ella, disimulando su orgullo herido, dijo displicente que le daba igual, que no pasaba nada--, ¿No florecen los rosales cada primavera? 

A la salida se encontró frente a frente con el ingrato de su novio, éste se le acercó con intención de besadla; ella temió no ser lo suficientemente fuerte para rechazarlo; pero su amor propio se impuso y dándole esquinazo se alejó dejándolo en ademán amoroso a la vista de todos. 

Fue toda una hazaña..., ¡Lo había conseguido! Fue algo que nuca conseguía hacer: rechazar a Julio cuando quería besadla. Se sintió liberada, fue este el  primer paso para la formación de una férrea voluntad. Pronto aprendería que el verdadero amor nada tiene que ver con la atracción que te causan unos ojos negros... o del color que sean.   








sábado, 9 de agosto de 2014

LA CASA DE MUÑECAS

 En lo entramado del bosque, en lo más recóndito, había una casita a la que era difícil llegar, pues no había caminos ni senderos marcados, sólo el propietario podía hacerlo. Tenía la casa una plataforma de aterrizaje donde un helicóptero solía posarse todas las semanas. Bajaba el piloto para dejar algo en el interior de la casa y a continuación se marchaba sin detenerse más de lo necesario.

Alguien amante del senderismo y las soledades vigilaba intrigado el devenir de los visitantes de "la casa de muñecas". La había descubierto por azar un día que se hallaba perdido.  Todo sucedió del modo más inesperado. Tenía la sospecha de tener que dormir esa noche a la intemperie cuando apareció ésta ante sus ojos y le dejó fascinado. Estaba situada en medio de una isla bordeada por un riachuelo que después de envolverla toda seguía su curso perdiéndose en el bosque. La vegetación que bordeaba el curso del hilito de agua se hallaba en una floración de eterna primavera donde las mariposas viajeras tenían su lugar de reposo.

 Tenía la casa un diseño en forma de seta, toda blanca, y sus ventanas eran como puntos rojos al igual que sus dos chimeneas. Trató de abrir la puerta y ésta cedió libremente, dejando ver su interior sorprendente: todo era minúsculo. La mesa de tamaño reducido rebosaba de bombones. Y, lo más extraño, por todos los rincones, las camitas, hasta en la chimenea había lindas muñecas... rotas.

Decidió averiguar el misterio que le tenía intrigado y desde la distancia adecuada, oculto para no ser visto, fotografió al misterioso piloto que entraba dejaba el recado y se marchaba.
Resultó ser un personaje conocido por su trayectoria  y por su gran fortuna. Siguió con sus pesquisas pudiendo comprobar que, visitaba con frecuencia ciertos paraísos y traía de recuerdo... "Muñecas rotas"   





  





EL PARAÍSO



 La joven Andrisa había nacido coqueta. Miraba con ojos cálidos y al andar se contoneaba.

Su abuela le decía: 


-Ten cuidado, Andrisa, que no sólo la boca habla. Los andares dicen lo que piensas... lo que sientes.
--¡Abuela! ¡Por favor no me reprimas!--, No me controles, déjame ser yo misma.

--No, Andrisa--, ¡Nunca serás obra acabada! Siempre estamos inmersos en la construcción de nosotros mismos y también en la reconstrucción. No te venzas a las banalidades. Hay cosas que cuidar, sobre todo pensar que, tu felicidad futura, cuando llegues a la ancianidad, será mirar atrás y no tener nada que reprocharte.


Así un día y otro día, la abuela trataba de hacerla comprender  la verdadera esencia de la vida; pero la
 joven llevaba dentro algo difícil de controlar: 
 Inexperiencia, juventud, la llamada del instinto que se manifestaba cuando reía, cuando andaba. Todos leían como en un libro abierto lo que sentía, lo que pensaba, o por lo menos eso creían pues, era incapaz de nada indigno. Muchas veces las apariencias engañan. ¡Qué importante cuidar las apariencias, niña!

domingo, 3 de agosto de 2014

EL ALMACÉN DE ANTIGUEDADES




 Se movía con pasos desiguales como si estuviese ebrio y le costase mantener el equilibrio. A aquellas horas de la noche los murmullos del río resultaban lúgubres.
 Por el camino, serpenteante, una 
 sombra lanzaba maullidos de gato, atropellados, angustiosos; era la llamada desesperada de quien busca a un ser querido.  

En la oscuridad, en las márgenes del río, algo se movía. Por fin, los maullidos de llamada encontraron respuesta y la gata Isa saltó a los brazos amorosos que se abrieron para acogerla en abrazo filial.


 En el almacén del anticuario se amontonaban toda clase de muebles y objetos sin orden ni concierto. El polvo también campaba a sus aíres, a su libre albedrío. Parecía como si nada de lo que allí había mereciese la pena.

 Alejado de la urbe, el camino para llegar hasta él era angosto, casi intransitable.

 Cojo y jorobado, se llamaba Hermógenes el propietario del almacén, que no sé a quien se le ocurría ponerle ese nombre: a su madre no fue, pues le abandonó. Según cuentan le encontraron en un cubo de basura el primer día de su vida. 


Tenía Hermógenes por compañía a una gata, gorda y panzuda. Se le quemaron los bigotes y un ojo le quedó completamente blanco. También las orejas sufrieron mutilaciones con el accidente. Total, que parecía el animal, de la Prehistoria. 

Comían y dormían juntos. Iba tras Hermógenes como si se tratase de un perrillo faldero.

No lejos del almacén había una "venta", lugar de parada de los empleados de una cantera cercana. La hija de los venteros, una joven casadera, estaba encaprichada de la cama donde dormía Hermógenes con su gata Isa. En verdad que la pieza era bastante peculiar: una antigüedad de mucho valor en la que Hermógenes se sentía como un rey cuando se acostaba con Isa.


No dejaban de hacerle ofertas cada vez más tentadoras; pero él, estaba lejos de querer desprenderse de lo único a lo que le había tomado apego, que le hacía feliz en esta vida: su cama e Isa.

En la "venta" se hacían comentarios sobre la procedencia de la cama. Unos decían que de un rey famoso. Otros que si de otro personaje ilustre... Total, que los comentarios transcendieron, y un buen día apareció por el almacén un experto con la intención de inspeccionar  la cama. 

Con las artes que poseen los que están bien preparados para desempeñar su trabajo, consiguió que Hermógenes le dejase ver la cama.


Después de hacerle un examen exhaustivo le preguntó que cómo había llegado la cama hasta él... Era el lecho donde la Reina Isabel la Católica había consumado su matrimonio con Fernando el Católico..., un bien nacional, y se la iban a requisar.


Sufrió el pobre tal impacto que, sin dudarlo, tomó una decisión drástica. Desarmó su cama pieza a pieza y las fue bajando al río.

Construyó una balsa y se dejó ir río abajo con su gata Isa en los brazos. Nunca más se supo nada de ellos.  
  



    

sábado, 2 de agosto de 2014

LA SINFONÍA DEL MAR

 Solazada y fresquita, dormitaba tumbada sobre la arena caliente, blanda, arrullada con la canción eterna de las olas.

 Obsesionada en componer la sinfonía que superase a todas las compuestas desde la invención del pentagrama, oía los acordes maravillosos del mar,unas veces susurrantes, otras con la fuerza de la pasión desatada.

 ¡Si ella lograse plasmar las notas de la melodía del mar!
¡Nadie habría escuchado jamás algo tan bello!

Se veía en los conciertos; saludando entre aplausos que seguían y seguían minutos y minutos...

¡Bravo... Bravo!  Y, ella...Doblando levemente el torso e inclinando la cabeza exhalaría una sonrisa leve... premeditada, y un ¡Gracias! gracioso, saldría de sus labios entre abiertos: 
¡Yo, he sido yo! La he compuesto yo...

Nadie sabría que fueron las olas, las tormentas, las mareas... y, sobre todo el mar en calma que, por calmado que esté, siempre hay pequeñas olas que siguen y siguen ejecutando su eterna melodía.                                   
                                         

viernes, 1 de agosto de 2014

LUNA LUNA





Sale siempre de noche. Es blanco el velo de la bella de sonrisa eterna.



A todos mira con los mismos ojos, dulces, amorosos, como esperando caricias de amor apasionado.

Ciegos, enloquecidos poetas, extasiados con su poder de seducción le dedican poemas.

A todos seduce; pero a nadie se entrega, y se mantiene distante como la más ladina de las seductoras. 

Dama 
de la noche, de eterna sonrisa y velo blanco. Su reflejo sobre el mar arranca suspiros a las olas.

Impulsa las mareas.

Peina su melena de rayos sobre el mar en calma. 

¡Ay! Luna, luna. ¡Quién cómo tú!
¡Quién pudiera peinar sus cabellos y arrancar destellos al mar en calma!

¡Sentir los ojos enamorados sin que los años trastoquen tu sonrisa blanca!

Los poetas te hacen poemas, y los cantores te los cantan,
Luna de blanco velo, luna de sonrisa blanca.