lunes, 27 de enero de 2014

EL SOL TAMBIÉN SALE POR EL OESTE


     Una joven se aburría en la playa y hablaba consigo misma. Tenía los ojos cerrados y andaba en reflexiones profundas. Sentía curiosidad por las cosas que le depararía el destino. De pronto, una ola furiosa la arrastró mar adentro. Su lucha por salir a flote, desaforada y tremenda, ya la tenía al limite de sus fuerzas cuando sintió una mano poderosa que la sujetaba y por fin  se halló sobre algo firme. Abrió lo ojos. Tenía ante sí una  bella dama que le dijo:
-Has sido elegida,  vendrás y comprobarás que  en mi planeta el Sol sale por el OESTE. Su dulce voz acariciaba los sentidos.
-Cosas bellas vas a ver, -le dijo-. Ten cuidado, debes estar preparada, hay quien ha perdido la razón con la experiencia. Tú eres privilegiada, desde hoy,  sólo podrás decir  cosas bellas. Tu apariencia será la misma, pero algo  dentro de ti ha sufrido una transformación, serás tierna y amable, tu bondad te hará ser blanda como la gelatina.
 Observó que se hallaba en una nave extraña. Con la velocidad de la luz, partió a un lugar desconocido.

   Perdió el sentido y la noción del tiempo.  Por fin abrió los ojos, vio con sorpresa que la nave planeaba por las cercanías de un planeta.  Prestó atención y vio que no era un planeta azul, sino color violeta.

    La nave se posó con suavidad. 
Todo era maravilloso. El violeta en todas sus tonalidades era el color dominante. ¡Las casas eran instrumentos musicales! Y los habitantes... ¡Notas que al hablar hacían sonar bellas sinfonías!
Una (do) se dirigió a ella y le preguntó:
-¿Te han traído a cambiarte el sensor?
-No sé por qué estoy aquí -le contestó-  dime, ¿qué es eso del sensor?
-Yo se lo diré -dijo una (re)
-No se lo digas,  quedará presa en el pentagrama.
-¡Pues que se quede!  Haremos una nota nueva.
-¡No, podría ser peligroso! ¿Y si se distorsionan las sinfonías  ya compuestas?  Yo sugiero que la devolvamos y que se quede como está. 
Todas las notas musicales cantaron:  "Eso, eso, que se quede como está"

   La nave se presentó con la bella dama que le dijo:
--El sensor lo llevas puesto. Ya sabes tu norma de conducta: 
Las cosas que te pasen en el devenir de tu vida, de un modo positivo las has de entender.  Te quedarás dormida y aparecerás en donde te encontré. Lo que te ha sucedido, no lo cuentes. Nadie te creerá.
Ella  no se sorprendió. Se dispuso ha ser la persona más amable que jamás nadie viera.

    Al haber desaparecido, la buscaban por el mar. La encontraron en una tabla de surfing aferrada con todas sus fuerzas. Una nube color violeta la envolvía. En un planeta donde el Sol sale por el "OESTE" sonaba ésta melodía:  ¡"Que se quede como está, eso, eso, que se quede como está"   

FIN

 Dedicado a mi amiga MICHELLE


    

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