miércoles, 27 de noviembre de 2013

OTRA AVENTURA DE JUAN

A la salida de clase el sol lucía radiante. Una excursión había sido anunciada para el día siguiente. El grupo de amigos, como de costumbre, volvían juntos, riendo unos y refunfuñando otros. Había disparidad de opiniones con respecto a la excursión del  día siguiente. Juan conocía algo  de Murcia pero, la catedral, pues no.

Su profesor se había empeñado en que se visitara, y, la verdad, a él no le hacía mucha gracia. Llegó el día de la visita. La puerta de acceso a la torre solía estar cerrada, pero ese día, por inspección de mantenimiento estaba abierta. Juan se hizo un poco el sueco y se despistó del grupo. "Capilla de los Vélez, ¡Que la vean ellos!". Vio aquella puerta abierta y se sentó unos peldaños hacia arriba a jugar con su teléfono. Pensaba que desde allí los vería salir, pero algo sucedió que dio al traste con sus propósitos: la puerta se cerró. Dio golpes, pidió socorro, pero nada, la puerta no se abrió. Llegaba un leve resplandor de arriba. Empezó a subir peldaños haciendo servir su móvil de linterna. Le parecía que estaba viviendo una aventura de Harry Potter. Se le ocurrió que tenía que llamar a su padre y contarle lo que le pasaba.

-  "No has salido de una y ya te has metido en otra. No te preocupes, ya lo soluciono..." Le dijo su padre.
Con la tranquilidad que da saberse protegido pensó: Voy a subir hasta arriba, seguro que será impresionante. Además, ninguno de mis compañeros podrá reírse de mí, al fin y al cabo voy a ver algo que ellos no han visto. Llegó jadeante, pues la torre es muy alta. Quedó impresionado de la maravillosa perspectiva

Tomó asiento para recuperar el aliento. Notó que una losa se movía, algo tenía debajo, metió la mano y sacó un anillo muy envejecido. Al rato le sacaron los bomberos, pues la puerta estaba atascada. No quisieron estropearla por abrirla a la ligera. Ya en casa, le contaba a su abuela la aventura. -Mira qué anillo encontré allí. "¡Dios mio!", dijo la abuela. "Pero si es el que perdí, yo también  subí cuando tenía dieciséis años".

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